La industria extractiva es compatible con la biodiversidad y la Red Natura 2000

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La industria extractiva -graveras o canteras- europea quiere convertirse en uno de los mejores aliados de la biodiversidad y de la conservación, pero necesita desterrar prejuicios y romper estereotipos.

Se trata además de una actividad industrial muy regulada y controlada desde el punto de vista medioambiental, que requiere desde estrictos estudios de impacto ambiental para autorizar los proyectos hasta garantías financieras para la restauración posterior de los espacios afectados.

Estos argumentos los han expuesto hoy empresarios, ingenieros, responsables de la Comisión Europea y del Gobierno, duirante el Foro Internacional “Contribución de la Industria Extractiva a la red Natura 2000″, que se ha celebrado con fecha 9 de Febrero  en Madrid,  organizado por la Confederación Española de Industrias Extractivas de Rocas y Minerales Industriales (COMINROC)  y la Red Europea de Canteras y Minería Sostenible.

La extracción no es un problema para la conservación, sino que puede ser una oportunidad, según los ponentes, y durante la jornada han presentado ejemplos de cómo las modificaciones del terreno causadas por estas industrias han propiciado la aparición de nuevos ecosistemas (como humedales o acantilados) que han permitido el asentamiento de nuevas especies y un aumento de la biodiversidad.

La secretaria de Estado de Medio Ambiente, María García Rodríguez, ha recordado que España es el país europeo con más superficie en Natura 2000, pero ha recordado que es una red en la que Hombre y Naturaleza no se pueden desligar, y ha insistido en que es un marco que “bien ordenado y gestionado” puede ser una fuente de oportunidades.

Natura 2000, fuente de oportunidades 

Todos los expertos han subrayado que la industria extractiva es un sector estratégico en Europa y en España, y en que es fundamental para el desarrollo social y económico de las regiones donde opera y para crear empleo en zonas rurales que sin esas explotaciones estarían más despobladas y peor atendidas.

En Europa existen casi 30.000 explotaciones extractivas, y casi una cuarta parte de ellas se encuentra en espacios de la red Natura 2000; un dato que, según los ponentes, evidencia la compatibilidad de esta actividad económica y la conservación de los recursos.

Las directivas europeas que amparan la red Natura 2000 (la de Aves y la de Hábitats) contemplan el hecho de que se pueden desarrollar actividades económicas en esos lugares siempre que se garanticen los objetivos de conservación y no pretenden que proliferen santuarios de la naturaleza ajenos al ser humano.

En ese sentido, empresarios y técnicos de la Comisión Europea han defendido hoy que Natura 2000 ofrece nuevas oportunidades para actividades tradicionales, como la extracción de rocas y minerales, y para actividades nuevas, como las recreativas o las turísticas.

Pero no han ocultado tampoco que se trata de un sector “invasivo” y de que estas explotaciones proyectan una imagen de “destrucción” del paisaje contra la que es muy difícil luchar. Precisamente con la finalidad de ayudar a que estas actividades se desarrollen en armonía con los prinicipios y objetivos de la red Natura 2000, la Comisión Europea elaboró en el año 2010 la "Guía de Orientación sobre la realización de actividades extractivas no energéticas de conformidad con los requisitos de Natura 2000"

Y han insistido en la necesidad de que la sociedad entienda que los recursos que se extraen son imprescindibles para cubrir sus necesidades y de que conozca que las zonas afectadas quedan mejor tras la restauración posterior y que la biodiversidad es incluso mayor que antes de existir esa explotación.

Fuente: Efeverde

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