Obligados a reforzar la seguridad frente a los fenómenos atmosféricos adversos

 

Cada vez será más necesario adaptarse y aumentar las medidas de seguridad frente a los fenómenos atmosféricos tan adversos como las tormentas que se han producido desde el domingo en casi toda España.

 

 

 

Medidas de seguridad

“Aunque es un poco duro decirlo”, hay que asumir que “el cambio climático va a producir fenómenos tan adversos que no vamos a poder mantener la seguridad. Es necesario hacer este tipo de advertencias a la ciudadanía”, ha explicado a EFEverde el profesor de la Universidad de Educación a Distancia (UNED), Rubén Díaz Sierra.

Díaz Sierra, doctor en Física, y profesor de Física Matemática y de Fluidos de la UNED, ha explicado que es “imposible” esperar que el Estado tenga una previsión total, corte carreteras y avise a todo el mundo, “se necesitará un poco de educación en la ciudadanía y a nivel individual empezar a adoptar medidas de prevención propias, como no circular por túneles o zonas que se pueden inundar”.

Estos fenómenos “no son nuevos, serán cada vez más frecuentes e intensos”, como ya lo “llevan advirtiendo desde hace muchos años los científicos”, ha aseverado.

Ascenso de las temperaturas

Además, según el experto, hay que tomar en cuenta que “la temperatura está subiendo y en el Mediterráneo con un ascenso superior a la media”, situación que provocará estos fenómenos con mayor frecuencia, con mayor aparato eléctrico y mayor lluvia.

Estos fenómenos como la depresión aislada en niveles altos (DANA) que ha pasado sobre España “será más difícil anticipar, saber dónde va a descargar, porque tiene unos comportamientos que los modelos meteorológicos son incapaces de predecir exactamente dónde y cuándo”.

Un grupo de operarios retira el barro en una calle de la localidad abulense de Las Navas del Marqués. EFE / Raúl Sanchidrián.

Pero, como se ha visto, producen “mucha escorrentía, erosión, pérdidas de cosechas agrícolas, impactos sobre las actividades económicas en general”.

Además, impactará sobre el ciclo hidrológico, porque “al ser las lluvias más torrenciales, fuertes y puntuales lo que se infiltra en los suelos, llega a los acuíferos y lo que se mantenga dentro de posibilidades de uso, será cada vez menor”.

Las predicciones dicen que habrá más agua en periodos más cortos, pero con periodos más largos de sequía, según Díaz Sierra.

Las lluvias producirán “más sedimentación” por el arrastre de materiales hasta el litoral, situación que provocará “a largo plazo más erosión, mayor destrucción de hábitats, de vegetación y biodiversidad en esas zonas”.

Depuradoras

Asimismo, muchas infraestructuras “se verán sobrepasadas” de su capacidad inicialmente proyectada, como las estaciones de depuración (EDAR), construidas “bajo unos cálculos de entradas de agua determinadas, tomando en cuenta las series históricas y previsiones”.

Pero si las tormentas van en aumento, “se verán superadas sus capacidades y obligadas a soltar el agua sin terminar los ciclos de depuración o hacer fuertes inversiones para adaptar las EDAR a los periodos de lluvias y tormentas”.

“Todo esto es muy impredecible, según Díaz Sierra, “estamos viendo las consecuencias de los modelos de hace décadas y estamos empezando a acostumbrarnos que el cambio climático esté más presente en nuestra vida cotidiana y afecta a nuestra producción alimentaria, a nuestras vacaciones, a los desplazamientos…”

Por todo ello, sostiene “es más urgente” la adopción de medidas para adaptarnos a la situación y mitigar sus efectos, “aunque no podremos mantener el nivel de previsión anterior”. EFEverde

 

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