La periodista y escritora, Mar Gómez Fornés, escribe en este cuento sobre un producto tan nuestro como la Legumbre. Esta cuento forma parte de una serie dedicada a los alimentos, a su origen y a la historia que encierran, en la que una niña, llamada JARA LAVÁNDULA, nos muestra un mundo de colores y sabores…unos paisajes que alimentan. "LAS COSAS DEL COMER Y DEL QUERER" (El Periódico Extremadura)

SANA COSTUMBRE, LA LEGUMBRE

 

            Si miras a tu alrededor, la tierra está dibujando campos de cultivo hermosos a la vista y deliciosos al paladar, el problema es que tu aún no lo sabes o lo que es peor…pasas. Jara se enfada

Prefieres ir al supermercado de la esquina y escoger lo primero que ves en una estantería sin personalidad, donde los botes de garbanzos, judías, alubias y lentejas te inspiran un cuadro tipo bodegón, cuando en realidad deberían sugerirte obras de arte de Sorolla, con toda la riqueza de color, luz y matices que encierra su paleta de pintor.

            Exactamente eso son las legumbres para nuestro organismo: VIDA.

Y esa vida está creciendo muy cerca de tu casa, a un palmo del mercado local que pateas cada día.

Deberías tener conocimiento del material que almacenas en tu despensa, es decir, mirar con mayor detenimiento el etiquetado de cada bote de legumbres que almacenas para evitar el derrumbe de nuestra producción agrícola.

¿Cómo es posible que prefieras consumir lentejas procedentes de EEUU y no la rica española, que es pura "lentejuela" comparada con la bisutería que se importa de otros países? ¡Cómo es posible! Se enfurruña doña Lavándula

Pregúntate por qué no empiezas de una vez la aventura de acumular en tu carrito de la compra productos Made In Espain. Mira la etiqueta por favor, de esta forma estarás contribuyendo a apuntalar un sector que se tambalea al tiempo que tus platos serán mucho más sabrosos, ya que debes saber que el valor nutricional de nuestras legumbres supera con creces al resto.

Estarás de acuerdo en que no es lo mismo comer una lenteja que te llega del campo a la mesa, que otra que atraviesa océanos…ésta llega cansada de ver medio mundo, la primera ha crecido en el huerto de tu vecino. Mira la etiqueta.

Cuidemos a nuestros productores, ellos también nos cuidan, regando semillas de máxima calidad. No hay derecho a estrangular un mercado que lleva auténticas joyas hasta nuestra mesa, mientras abusamos de lentejas americanas, garbanzos mexicanos, y alubias bolivianas, peruanas o argentinas conscientes de que las propiedades de estas legumbres son mucho más inferiores a las cultivadas en España.

Nuestra Literatura costumbrista, sin ir más lejos está llena de referencias a las excelencias de un buen cocido, la lluvia de alubias, el fascinante mundo del guisante… o las habas contadas…

Recuerda que al hablar de leguminosas, hablamos de una magnífica fuente proteica, con atributos terapéuticos y un rico aporte en fibra.

Si fueras Pulgarcito, esparcirías por los Campos de España, semillas y cereales junto a las migas del pan de cada día. Seamos por un día gentiles Pulgarcitos y sembremos el mundo de legumbres, verá como pronto se acaba el hambre de los niños hambrientos.

            En su día los españoles fuimos en busca de El Dorado atravesando el Atlántico, ahora sabemos que el Dorado siempre estuvo aquí.

Fuente: www.truefoodalliance.com