Mitigar el cambio climático mediante una gestión adecuada de la tierra y los bosques de la Unión

El 14 de diciembre, la Presidencia estonia y el Parlamento Europeo llegaron a un acuerdo informal acerca del Reglamento sobre el uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura (UTCUTS)  Esto contribuirá a que se reduzcan las emisiones globales de gases de efecto invernadero de la UE durante el período 2021-2030, al mejorar la protección y la gestión del territorio y los bosques en toda la Unión. Los embajadores de la UE evaluarán este acuerdo provisional con vistas a refrendarlo el 20 de diciembre de 2017.

 

 

En total, los sectores no sujetos al régimen de comercio de derechos de emisión (RCDE) deben contribuir con una reducción del 30 % de las emisiones de aquí a 2030 respecto a los niveles de 2005.

El nuevo Reglamento constituye un marco para velar por que se contabilicen las emisiones y absorciones generadas por este sector. De este modo, la UE podrá alcanzar el objetivo fijado en el Acuerdo de París de reducir las emisiones en al menos un 40 % de aquí a 2030.

La UE está poniendo en marcha los instrumentos que necesita para cumplir las metas sobre cambio climático del Acuerdo. Hemos reformado nuestro régimen de comercio de derechos de emisión y estamos intentando obtener compromisos vinculantes de reducción de las emisiones en los sectores sujetos al reparto del esfuerzo. Con el acuerdo alcanzado hoy, nuestros recursos verdes también nos ayudarán a mitigar el cambio climático. Estoy muy satisfecho con los resultados de hoy, y confío en que los Estados miembros puedan refrendar el acuerdo antes de que acabe el año. La lucha contra el cambio climático ha sido una prioridad para la Presidencia estonia, y con el acuerdo sobre el RCDE, el acuerdo sobre el UTCUTS y la adopción de la posición del Consejo sobre el reparto del esfuerzo hemos conseguido más de lo que nos atrevíamos a esperar.

Siim Kiisler, ministro de Medio Ambiente de la República de Estonia

El texto del acuerdo prevé normas de contabilidad estrictas en toda la UE para las actividades UTCUTS, elaboradas con el objetivo de garantizar una contabilización adecuada y coherente de las emisiones y absorciones en el periodo 2021-2030. Como solución transaccional, y dada la falta de datos actuales sobre los humedales, la contabilidad para este sector pasará a ser obligatoria en el periodo 2026-2030, a menos que se considere oportuno posponer en cinco años la inclusión obligatoria a la luz de la experiencia adquirida al utilizar las Directrices de 2006 para los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero, perfeccionadas por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático.

El pilar central del Reglamento sigue siendo la «norma de deuda cero». Se trata de un compromiso vinculante según el cual todos los Estados miembros deberán asegurarse de que sus emisiones totales en este sector guardan equilibrio y no exceden las absorciones de CO₂. La forestación y la supervisión reforzada de los bosques, tierras de cultivo y pastos nacionales son ejemplos de cómo generar más absorción de carbono.

Se ha concebido un nuevo proceso de gobernanza de la UE para determinar los niveles nacionales de referencia de gestión forestal. Se ha decidido fijar dichos niveles sobre la base del periodo de referencia histórico, comprendido entre 2000 y 2009.

El nuevo Reglamento incorpora el concepto de flexibilidad, sugerido en la propuesta original para ayudar a los Estados miembros a cumplir sus compromisos de «deuda cero».

Las circunstancias concretas de los Estados miembros se tendrán en cuenta gracias a la flexibilidad adicional propuesta por el Consejo para las tierras forestales gestionadas.

Este nuevo mecanismo de compensación contendrá hasta 360 millones de toneladas equivalentes de CO₂ y se pondrá a disposición de todos los Estados miembros entre 2021 y 2030.

Para el uso de este mecanismo deben cumplirse varias condiciones estrictas, con el fin de preservar la integridad medioambiental del Reglamento. El requisito más importante de todos es el cumplimiento de la «norma de deuda cero» por la UE en su conjunto. Además, los Estados de la UE solo podrán recibir compensaciones con la condición de que sus bosques nacionales generen capacidad de absorción y hasta un importe preestablecido calculado para cada Estado miembro a partir de su capacidad de absorción media durante el periodo 2000-2009.

Los dos colegisladores han acordado otorgar a Finlandia una compensación adicional de 10 millones de toneladas equivalentes de CO₂ para el periodo 2021-2030, habida cuenta de las circunstancias especiales del país en este sector.

Cronología y siguientes etapas

En julio de 2016, la Comisión Europea presentó dos propuestas sobre los sectores no sujetos al régimen de comercio de derechos de emisión (reparto del esfuerzo y UTCUTS), a partir de las orientaciones formuladas por el Consejo Europeo en sus Conclusiones de octubre de 2014.

Los debates sobre los sectores no sujetos al régimen se realizaron en el Consejo en paralelo, debido a los numerosos vínculos entre las dos propuestas. Antes de que se aprobase una posición negociadora se trataron estos expedientes en tres sesiones del Consejo de Medio Ambiente: en un debate de orientación el 17 de octubre de 2016, una sesión informativa sobre el estado de los trabajos el 19 de diciembre de 2016 y un informe de situación en junio de 2017.

El Consejo alcanzó su orientación general el 13 de octubre de 2017 y poco después entabló las negociaciones con el Parlamento Europeo, que había adoptado su posición en el Pleno del 13 de septiembre de 2017.

Otros dos diálogos tripartitos, el 19 de octubre y el 22 de noviembre de 2017, allanaron el camino para que hoy se puedan concluir las negociaciones. El 20 de diciembre de 2017 se presentará el texto provisional a los embajadores de la UE para su análisis y aprobación.

La adopción formal de este acto legislativo solo se producirá una vez que se alcance un acuerdo sobre el Reglamento sobre reparto del esfuerzo, dada la relación entre ambos actos legislativos.

Fuente: www.consilium.europa.eu

Ayudas estatales: la Comisión abre una investigación pormenorizada sobre el apoyo de España a las centrales eléctricas de carbón

 

 

La Comisión Europea ha abierto una investigación pormenorizada para determinar si el incentivo medioambiental de España a las centrales de carbón se ajusta a las normas sobre ayudas estatales de la UE. La Comisión teme que las ayudas se hayan utilizado para cumplir las obligaciones medioambientales dela UE, que eran imperativas en cualquier caso.

La comisaria Margrethe Vestager, responsable de la Política de Competencia, ha declarado lo siguiente: «Si contaminas, pagas: este es un principio largamente fundamentado en la legislación medioambiental de la UE. Las normas sobre ayudas estatales de la UE no permiten a los Estados miembros liberar a las empresas de esta responsabilidad utilizando dinero del contribuyente. Creemos actualmente que este régimen español no incentivó a las centrales de carbón para que redujeran las perjudiciales emisiones de óxido de azufre, ya que ya estaban obligadas a ello en virtud del Derecho de la UE en materia de medio ambiente. Por lo tanto, tememos que el apoyo dado a esas centrales de carbón les confirió una ventaja competitiva desleal. Ahora examinaremos esta cuestión con más detalle».

En 2007, las autoridades españolas introdujeron un régimen («incentivo medioambiental») para apoyar la instalación de nuevos filtros de óxido de azufre en las centrales de carbón existentes. Estos filtros debían reducir las emisiones de óxido de azufre de las centrales por debajo de determinados límites. A cambio, las centrales de carbón tenían derecho a recibir ayudas públicas relacionadas con el tamaño de la central durante un período de diez años (es decir, 8 750 euros por megavatio al año). Desde 2007, catorce centrales de carbón se han acogido a este régimen y han recibido en total más de 440 millones de euros en concepto de ayudas públicas, y se seguirán realizando pagos hasta 2020.

España no notificó esta medida a la Comisión para su evaluación con arreglo a las normas sobre ayudas estatales de la UE. En este momento, la Comisión teme que los límites de emisión impuestos a los beneficiarios del régimen simplemente dieran cumplimiento a las normas obligatorias de la UE en materia de medio ambiente aplicables entonces a las centrales de carbón. Los requisitos legales correspondientes se establecieron en la legislación de la UE sobre limitación de emisiones a la atmósfera de determinados agentes contaminantes procedentes de grandes instalaciones de combustión (Directiva 2001/80/CE). 

De confirmarse, esto significaría que el régimen no habría tenido, en realidad, ningún efecto incentivador desde el punto de vista medioambiental. Además, el apoyo financiero podría vulnerar un principio largamente fundamentado de la legislación sobre ayudas estatales de la UE, y concretamente que los Estados miembros no pueden conceder ayudas estatales a las empresas para que cumplan las normas obligatorias de la UE en materia de medio ambiente. Ello atentaría contra el principio de «quien contamina, paga» y conferiría a las centrales de carbón una ventaja competitiva desleal respecto de otras formas de producción de electricidad y de las centrales de carbón sujetas al Derecho de la UE en otros Estados miembros de la Unión.

La Comisión proseguirá su investigación para determinar si sus dudas iniciales están justificadas. La apertura de una investigación pormenorizada brinda a España y a los terceros interesados la oportunidad de presentar sus observaciones, sin perjuicio del resultado de la investigación.

La versión no confidencial de la decisión se publicará en el registro de ayudas estatales del sitio web de competencia, con el número de asunto SA.47912, una vez hayan quedado despejados posibles impedimentos de confidencialidad. El boletín electrónico de información «State aid Weekly e-News» contiene una lista de las últimas decisiones sobre ayudas estatales publicadas en Internet y en el Diario Oficial de la UE.

 

 

El Tribunal de Cuentas insta a la Unión Europea a una actuación eficaz en el ámbito de la energía para luchar contra el cambio climático

Según el nuevo análisis panorámico sobre la acción de la UE en materia de energía y cambio climático publicado por el Tribunal de Cuentas Europeo, en la lucha contra el cambio climático es esencial una actuación eficaz en el ámbito de la energía. El suministro y consumo de energía representa el 79 % de las emisiones de gas de efecto invernadero de la UE, según los auditores y, aunque los esfuerzos por reducirlas sean fructíferos, es necesario adaptarse al cambio climático. El clima de Europa será muy diferente del actual al final de siglo, aun suponiendo que el aumento medio de la temperatura no llegue a ser superior a los 2 °C según lo previsto en el Acuerdo de París de 2015.

En el análisis panorámico se ofrece una visión general de las medidas adoptadas por la UE, se sintetiza el trabajo clave de auditoría llevado a cabo por el Tribunal de Cuentas Europeo y por las entidades fiscalizadoras superiores de la UE, y se identifican las principales dificultades para contribuir al debate legislativo y al futuro trabajo de auditoría.

Los auditores afirman que la energía y el cambio climático están estrechamente ligados, ya que la producción de energía procedente de combustibles fósiles y el consumo de energía por el transporte, la industria, los hogares y la agricultura representan conjuntamente el 79 % de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE. Muchos de estos aspectos se abordarán mejor si los Estados miembros trabajan juntos y si se les otorga un lugar prioritario en la agenda política de la UE.

«Es necesario que la UE reduzca las emisiones de gases de efecto invernadero y se adapte al cambio climático. Las previsiones actuales muestran que hay que avanzar más para cumplir las metas de 2030 y los objetivos de 2050 de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Para la UE y los Estados miembros también supondrá un gran reto anticipar y planificar correctamente la adaptación, y así sea menos necesario actuar tarde, en respuesta a acontecimientos, con el consiguiente coste adicional» manifestó Phil Wynn Owen, Miembro del Tribunal de Cuentas Europeo responsable de este análisis.

Los auditores consideran que, en el ámbito de la energía, un aspecto importante de la acción de la UE es la implantación de un mercado interior de la energía para permitir la libre circulación del gas y la electricidad y su comercialización sin fronteras en todo el territorio de la UE. La finalidad del mercado interior de la energía es lograr los objetivos de política energética de la UE de proporcionar una energía asequible, con precios competitivos, medioambientalmente sostenible y segura, de manera rentable. Pese a los notables progresos logrados en algunas regiones de la UE, todavía no se ha conseguido un mercado interior de la energía.

 

La mayor parte de la acción de la UE para el cambio climático está orientada a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y, de hecho, se han fijado objetivos para su reducción en un 20 % y un 40 % respectivamente para 2020 y 2030. Para 2050, su intención es reducir las emisiones de la UE entre un 80 % y un 95 % con respecto a los niveles de 1990. Los enfoques aplicados en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero varían mucho en función de los sectores. Con su régimen de comercio de derechos de emisión, la UE ha impuesto un límite a las emisiones totales de algunos sectores de abastecimiento de energía, industrias de gran consumo de energía y vuelos internos del EEE, además de crear un mercado de derechos de emisión que ha permitido «poner precio» a las emisiones de carbono, mientras que, en otros ámbitos, el enfoque ha consistido en reducir las emisiones mediante objetivos de reducción para cada Estado miembro.

Según los auditores, el logro de estos objetivos y metas de reducción de emisiones en 2030 y 2050 requerirá importantes esfuerzos adicionales, además de la contribución de todos los sectores económicos. Para alcanzar las metas de 2030, en los próximos diez años habrá que incrementar en un 50 % las medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, el cambio más decisivo tendrá que producirse después de 2030, pues, a partir de esa fecha, si se quiere lograr el objetivo de 2050, el ritmo de reducción de emisiones deberá triplicar o cuadriplicar los niveles históricos.

La estrategia de adaptación de 2013 insta a los Estados miembros a adoptar medidas pero no impone la obligación.

Se han consultado 269 informes de auditoría de la UE y de los Estados miembros. En el ámbito de la energía, pese al crecimiento de la producción de energías renovables y al descenso general de sus costes, en las auditorías se han detectado escasa rentabilidad y obstáculos a las inversiones. Se han identificado periódicamente problemas de rentabilidad en las auditorías sobre eficiencia energética. En el campo de la energía nuclear, las auditorías han constatado incrementos de los precios y retrasos significativos, y también han mostrado que la transición hacia modos de transporte con bajas emisiones de carbono no avanza lo suficiente. En el ámbito de la adaptación al cambio climático, las auditorías se han centrado principalmente en las inundaciones y los auditores han observado problemas en la prevención, la protección y la respuesta.

El trabajo de auditoría ha sido limitado en algunos ámbitos clave, tales como la adaptación al cambio climático, los inventarios de gases de efecto invernadero nacionales y de la UE, las emisiones del transporte por carretera, y las emisiones de la agricultura.

En el análisis panorámico se identifican siete desafíos principales: gobernanza de la energía y el cambio climático, políticas con base empírica, transición energética, uso eficaz de la investigación y la innovación, planificación y tratamiento de la adaptación, y participación de los ciudadanos de la UE.

Fuente: Tribunal de Cuentas Europeo

Nuevas normas para impulsar el papel de los bosques y la agricultura en la absorción de CO2

  • Para 2030 las emisiones deberán compensarse con la absorción de CO2
  • A partir de 2030, la absorción de CO2 deberá superar a las emisiones

 

El Parlamento Europeo apoyó el miércoles, 13 de Septiembre,  nuevas reglas para impulsar el papel de los bosques y la agricultura en la absorción de CO2, lo que contribuirá a reducir las emisiones contaminantes y combatir el calentamiento.

Los eurodiputados respaldaron el proyecto legislativo por el que Estados miembros tendrán que asegurar el equilibrio entre las emisiones de CO2 y la absorción mediante los bosques, las zonas de pasto y de cultivo.

El Parlamento incluyó, además, provisiones para que a partir de 2030, los países tengan que alcanzar un ratio de absorción de CO2 superior al de emisiones, en línea con los compromisos adquiridos por la UE en el marco del acuerdo de París sobre clima.

Créditos por la reducción de CO2

Si la absorción de CO2 es superior a las emisiones por el uso de la tierra durante los primeros cinco años, los países podrán acumular esos créditos y usarlos más adelante, para lograr alcanzar sus objetivos en el siguiente periodo de cinco años. Los Estados miembros también podrán utilizar esos créditos para cumplir sus objetivos dentro del Reglamento sobre reducción de emisiones.

Los productos madereros aprovechados, como el material de construcción y el mobiliario, también contribuyen a reducir el CO2, dado que almacenan el carbono absorbido por los árboles durante su crecimiento. Incluir estos productos en la contabilidad, incentivará a los países a desarrollar el uso de la madera aprovechada (para fines distintos al energético). El límite al uso de créditos por gestión forestal aumentará del 3,5% (como proponía la Comisión) al 7% para permitir contabilizar créditos adicionales de esta categoría.

Los países tendrán que informar sobres sus emisiones anualmente, con el objetivo de equilibrar las emisiones y la absorción en dos periodos consecutivos de cinco años cada uno (2021-2025 y 2026-2030). Si un Estado miembro no alcanza sus objetivos en ninguno de los periodos, el déficit será descontado de su asignación en el marco del Reglamento sobre reducción de emisiones.

Próximos pasos

El proyecto salió adelante con 532 votos favorables, 144 en contra y 20 abstenciones. El pleno devolvió el texto a la comisión de Medio Ambiente, para que los negociadores del Parlamento puedan comenzar las conversaciones con el Consejo de Ministros, con vistas a alcanzar un acuerdo en primera lectura, una vez que los ministros hayan fijado su propia posición negociadora.

Datos

Los umbrales para cada Estado miembro se establecerán sobre la base de su “nivel de referencia forestal” -una estimación de la media anual de emisiones o absorciones netas derivadas de las tierras forestales gestionadas en el territorio del país. Según los eurodiputados, deberá basarse en las prácticas entre 2000 y 2012, un periodo más reciente que el propuesto por la Comisión (1990-2009).

Las emisiones que las autoridades no pueden controlar, como las derivadas de fuegos, podrán excluirse, pero con límites, para no crear una laguna legislativa.

Los bosques de la UE absorben el equivalente a casi el 10% del total de emisiones de gases de efecto invernadero del bloque.

Esta propuesta legislativa, que es parte del paquete climático presentado por la Comisión en julio de 2016, propone integrar las emisiones y la absorción por el uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura en el marco de actuación en materia de clima y energía hasta 2030.

Fuente: Parlamento Europeo

 

 

 

Edificios energéticamente eficientes: mayor ahorro energético y mejores condiciones de vida

El Consejo ha acordado en el día de hoy su posición sobre una propuesta de Directiva revisada relativa a la eficiencia energética de los edificios. Dicho acuerdo posibilitará que las negociaciones con el Parlamento Europeo comiencen durante la Presidencia estonia.

Los edificios son el mayor consumidor de energía de Europa, con un 40 % del consumo de la energía final. El objetivo de la propuesta es promover la eficiencia energética en edificios y apoyar la renovación rentable de edificios con vistas a alcanzar el objetivo a largo plazo de descarbonizar el muy ineficiente parque inmobiliario europeo actual. Constituirá asimismo una importante contribución para alcanzar los objetivos de eficiencia energética de la UE para 2020 y 2030.

En particular, la propuesta exige a los Estados miembros que establezcan estrategias de renovación a largo plazo, atendiendo también a la pobreza energética. Refuerza además los vínculos entre la política de eficiencia energética y la financiación.

Otra característica importante de la Directiva revisada es la promoción de la electromovilidad, al exigir la instalación de al menos un punto de recarga de vehículos eléctricos por cada diez plazas de aparcamiento en edificios no residenciales y del precableado en todas las plazas de aparcamiento en edificios residenciales. Estos requisitos se aplicarán a los edificios que cuenten con más de diez plazas de aparcamiento.

Se propone introducir un indicador de inteligencia para edificios y se simplifica la inspección de instalaciones de calefacción y aire acondicionado.

La propuesta subraya la importancia de armonizar las agendas del mercado único digital y de la Unión de la Energía, puesto que la digitalización del sistema energético está modificando rápidamente el panorama energético, desde la integración de las renovables hasta las redes y los edificios inteligentes.

La propuesta relativa a la eficiencia energética de los edificios modifica la Directiva 2010/31/UE y fue presentada por la Comisión en diciembre de 2016. Forma parte de la legislación de aplicación de la Estrategia de la Unión de la Energía y guarda una estrecha relación con la Directiva relativa a la eficiencia energética.

El objetivo general de la Estrategia de la Unión de la Energía es avanzar hacia la descarbonización de la economía de la UE para 2030 y en adelante, al tiempo que se consolidan el crecimiento económico, la protección de los consumidores, la innovación y la competitividad.

Las Conclusiones del Consejo Europeo de octubre de 2014 fijaron el objetivo indicativo de aumentar al menos un 27 % la eficiencia energética a escala de la Unión en 2030. Este objetivo debe revisarse de aquí a 2020, con miras a fijarlo en un 30 %.

Fuente: Consejo Europeo

Europa en movimiento: la Comisión Europea toma medidas en pro de una movilidad limpia, competitiva y conectada

La Comisión Europea ha tomado hoy un conjunto de medidas para modernizar la movilidad y el transporte europeos. El objetivo consiste en ayudar al sector a mantener su competitividad en una transición socialmente justa hacia la energía limpia y la digitalización.

 

 

 

«Europa en movimiento» es un conjunto de iniciativas de amplio alcance que harán más seguro el tráfico, fomentarán una tarificación más justa del uso de las carreteras, reducirán las emisiones de CO2, la contaminación del aire y la congestión, aliviarán la carga burocrática de las empresas, combatirán el empleo ilícito y garantizarán unas condiciones y unos tiempos de descanso adecuados a los trabajadores. Los beneficios de esas medidas a largo plazo se extenderán mucho más allá del sector del transporte, ya que promoverán el empleo, el crecimiento y la inversión, reforzarán la justicia social, ampliarán la capacidad de elección de los consumidores y situarán con firmeza a Europa en la senda hacia el objetivo de cero emisiones.

El vicepresidente de la Unión de la Energía, Maroš Šefčovič, ha señalado lo siguiente: «El mundo del transporte está cambiando radicalmente. Europa debe aprovechar esta oportunidad y moldear la movilidad del futuro. Es nuestra única posibilidad de "reinventar la rueda". Me gustaría que nuestra industria no solo formara parte del cambio global, sino que marcara la pauta».

Jyrki Katainen, vicepresidente responsable de Fomento del Empleo, Crecimiento, Inversión y Competitividad, ha afirmado: «Nuestro enfoque de la movilidad va mucho más allá del sector del transporte. También están surgiendo novedades en el transporte en el contexto de las nuevas tendencias económicas, como la economía colaborativa o la economía circular. Tenemos, pues, la oportunidad de modernizar el conjunto de la economía europea e impulsarla en una dirección más sostenible».

Por su parte, la comisaria responsable de Transportes, Violeta Bulc, ha asegurado lo siguiente: «La UE tiene una oportunidad única para liderar la modernización del transporte por carretera no solo dentro de nuestras fronteras, sino también a nivel mundial. Nuestras reformas sentarán las bases para implantar soluciones digitales estandarizadas en el transporte por carretera, establecer unas condiciones sociales más justas y garantizar el cumplimiento de las normas de mercado. Ayudarán a reducir los costes socioeconómicos del transporte —el tiempo perdido en la carretera, los muertos y heridos graves en accidentes de tráfico y los riesgos de la contaminación y el ruido para la salud— y, al mismo tiempo, a satisfacer las necesidades de los ciudadanos, las empresas y la naturaleza. Las normas comunes y los servicios transfronterizos contribuirán también a que los desplazamientos multimodales sean una realidad en toda Europa».

La movilidad tiene gran influencia en la vida cotidiana de los ciudadanos europeos y emplea directamente a más de 11 millones de personas. Ahora bien, el sector vive una serie de transformaciones tecnológicas, económicas y sociales que se suceden a un ritmo cada vez más rápido. Encauzar esos cambios es esencial para conseguir una Europa que proteja, capacite y vele por la seguridad, una de las prioridades políticas de la Comisión Juncker. A tal fin, la Comisión ha adoptado hoy una estrategia a largo plazo para convertir esos retos en oportunidades y alcanzar el objetivo de una movilidad inteligente, socialmente justa y competitiva de aquí a 2025. La UE dirigirá esta transición mediante legislación específica y medidas de apoyo, que incluyen la inversión en infraestructuras, la investigación y la innovación. De este modo garantizaremos que se desarrollen, ofrezcan y fabriquen en Europa las mejores soluciones, equipos de transporte y vehículos para una movilidad limpia, conectada y automatizada.

Tendremos, así, una primera serie de ocho propuestas legislativas centradas de manera específica en el transporte por carretera. Este sector reviste especial importancia, dado que proporciona empleo directo a 5 millones de europeos, al tiempo que contribuye a casi un 20 % de las emisiones de gases de efecto invernadero de la Unión. Las propuestas contribuirán a mejorar el funcionamiento del mercado de transporte de mercancías por carretera y las condiciones sociales y laborales de los trabajadores. En este contexto, se reforzará el control del cumplimiento, se combatirán las prácticas de empleo ilegal, se reducirá la carga administrativa de las empresas y se clarificarán las normas vigentes, por ejemplo respecto a la aplicación de las leyes nacionales sobre el salario mínimo.

Asimismo, la Comisión promueve soluciones de movilidad ininterrumpida, de tal modo que los ciudadanos y las empresas puedan viajar con más facilidad por toda Europa. Este es el caso de la propuesta destinada a impulsar la interoperabilidad entre los sistemas de peaje, que permitirá a los usuarios de las carreteras conducir por toda la UE sin preocuparse por la diversidad de formalidades administrativas. Las especificaciones comunes para los datos del transporte público, además, permitirán a los pasajeros planificar mejor su viaje y seguir la mejor ruta, incluso si se atraviesan fronteras.

Este primer lote de ocho propuestas se completará en los próximos doce meses con otras propuestas, que incluyen las relativas a las normas sobre las emisiones de los turismos y furgonetas a partir de 2020 y, por primera vez, de los vehículos pesados, como continuación de la propuesta de monitorización y notificación de las emisiones de CO2 y el consumo de combustible de los vehículos pesados presentada hoy. Esas propuestas impulsarán aún más la innovación, reforzarán la competitividad, reducirán las emisiones de CO2, mejorarán la calidad del aire y la salud pública, y potenciarán la seguridad del transporte.

Contexto

El transporte y la movilidad son esenciales para la economía y la competitividad de Europa. Esta importancia se refleja en el hecho de que muchas otras políticas de la UE ejercen una influencia decisiva en el sector. El éxito de las prioridades de la Comisión Juncker, a saber, la Unión de la Energía, el Mercado Único Digital y la Agenda de Empleo, Crecimiento e Inversión, contribuye al transporte y la movilidad. La Estrategia de la Unión de la Energía de febrero de 2015 definió la transición hacia un sector de transporte eficiente desde el punto de vista energético y descarbonizado como una de las principales áreas de actuación. Ahora se van a aplicar las medidas que ya se esbozaban en la Estrategia a favor de la movilidad de bajas emisiones, adoptada en julio de 2016. Las inversiones en infraestructuras en el marco del Plan de Inversiones para Europa proporcionan un poderoso estímulo para llevar a la práctica la movilidad europea del futuro: limpia, competitiva y conectada

Bruselas, 31 de mayo de 2017

La Comisión Europea ha tomado hoy un conjunto de medidas para modernizar la movilidad y el transporte europeos. El objetivo consiste en ayudar al sector a mantener su competitividad en una transición socialmente justa hacia la energía limpia y la digitalización.

«Europa en movimiento» es un conjunto de iniciativas de amplio alcance que harán más seguro el tráfico, fomentarán una tarificación más justa del uso de las carreteras, reducirán las emisiones de CO2, la contaminación del aire y la congestión, aliviarán la carga burocrática de las empresas, combatirán el empleo ilícito y garantizarán unas condiciones y unos tiempos de descanso adecuados a los trabajadores. Los beneficios de esas medidas a largo plazo se extenderán mucho más allá del sector del transporte, ya que promoverán el empleo, el crecimiento y la inversión, reforzarán la justicia social, ampliarán la capacidad de elección de los consumidores y situarán con firmeza a Europa en la senda hacia el objetivo de cero emisiones.

El vicepresidente de la Unión de la Energía, Maroš Šefčovič, ha señalado lo siguiente: «El mundo del transporte está cambiando radicalmente. Europa debe aprovechar esta oportunidad y moldear la movilidad del futuro. Es nuestra única posibilidad de "reinventar la rueda". Me gustaría que nuestra industria no solo formara parte del cambio global, sino que marcara la pauta».

Jyrki Katainen, vicepresidente responsable de Fomento del Empleo, Crecimiento, Inversión y Competitividad, ha afirmado: «Nuestro enfoque de la movilidad va mucho más allá del sector del transporte. También están surgiendo novedades en el transporte en el contexto de las nuevas tendencias económicas, como la economía colaborativa o la economía circular. Tenemos, pues, la oportunidad de modernizar el conjunto de la economía europea e impulsarla en una dirección más sostenible».

Por su parte, la comisaria responsable de Transportes, Violeta Bulc, ha asegurado lo siguiente: «La UE tiene una oportunidad única para liderar la modernización del transporte por carretera no solo dentro de nuestras fronteras, sino también a nivel mundial. Nuestras reformas sentarán las bases para implantar soluciones digitales estandarizadas en el transporte por carretera, establecer unas condiciones sociales más justas y garantizar el cumplimiento de las normas de mercado. Ayudarán a reducir los costes socioeconómicos del transporte —el tiempo perdido en la carretera, los muertos y heridos graves en accidentes de tráfico y los riesgos de la contaminación y el ruido para la salud— y, al mismo tiempo, a satisfacer las necesidades de los ciudadanos, las empresas y la naturaleza. Las normas comunes y los servicios transfronterizos contribuirán también a que los desplazamientos multimodales sean una realidad en toda Europa».

La movilidad tiene gran influencia en la vida cotidiana de los ciudadanos europeos y emplea directamente a más de 11 millones de personas. Ahora bien, el sector vive una serie de transformaciones tecnológicas, económicas y sociales que se suceden a un ritmo cada vez más rápido. Encauzar esos cambios es esencial para conseguir una Europa que proteja, capacite y vele por la seguridad, una de las prioridades políticas de la Comisión Juncker. A tal fin, la Comisión ha adoptado hoy una estrategia a largo plazo para convertir esos retos en oportunidades y alcanzar el objetivo de una movilidad inteligente, socialmente justa y competitiva de aquí a 2025. La UE dirigirá esta transición mediante legislación específica y medidas de apoyo, que incluyen la inversión en infraestructuras, la investigación y la innovación. De este modo garantizaremos que se desarrollen, ofrezcan y fabriquen en Europa las mejores soluciones, equipos de transporte y vehículos para una movilidad limpia, conectada y automatizada.

Tendremos, así, una primera serie de ocho propuestas legislativas centradas de manera específica en el transporte por carretera. Este sector reviste especial importancia, dado que proporciona empleo directo a 5 millones de europeos, al tiempo que contribuye a casi un 20 % de las emisiones de gases de efecto invernadero de la Unión. Las propuestas contribuirán a mejorar el funcionamiento del mercado de transporte de mercancías por carretera y las condiciones sociales y laborales de los trabajadores. En este contexto, se reforzará el control del cumplimiento, se combatirán las prácticas de empleo ilegal, se reducirá la carga administrativa de las empresas y se clarificarán las normas vigentes, por ejemplo respecto a la aplicación de las leyes nacionales sobre el salario mínimo.

Asimismo, la Comisión promueve soluciones de movilidad ininterrumpida, de tal modo que los ciudadanos y las empresas puedan viajar con más facilidad por toda Europa. Este es el caso de la propuesta destinada a impulsar la interoperabilidad entre los sistemas de peaje, que permitirá a los usuarios de las carreteras conducir por toda la UE sin preocuparse por la diversidad de formalidades administrativas. Las especificaciones comunes para los datos del transporte público, además, permitirán a los pasajeros planificar mejor su viaje y seguir la mejor ruta, incluso si se atraviesan fronteras.

Este primer lote de ocho propuestas se completará en los próximos doce meses con otras propuestas, que incluyen las relativas a las normas sobre las emisiones de los turismos y furgonetas a partir de 2020 y, por primera vez, de los vehículos pesados, como continuación de la propuesta de monitorización y notificación de las emisiones de CO2 y el consumo de combustible de los vehículos pesados presentada hoy. Esas propuestas impulsarán aún más la innovación, reforzarán la competitividad, reducirán las emisiones de CO2, mejorarán la calidad del aire y la salud pública, y potenciarán la seguridad del transporte.

Contexto

El transporte y la movilidad son esenciales para la economía y la competitividad de Europa. Esta importancia se refleja en el hecho de que muchas otras políticas de la UE ejercen una influencia decisiva en el sector. El éxito de las prioridades de la Comisión Juncker, a saber, la Unión de la Energía, el Mercado Único Digital y la Agenda de Empleo, Crecimiento e Inversión, contribuye al transporte y la movilidad. La Estrategia de la Unión de la Energía de febrero de 2015 definió la transición hacia un sector de transporte eficiente desde el punto de vista energético y descarbonizado como una de las principales áreas de actuación. Ahora se van a aplicar las medidas que ya se esbozaban en la Estrategia a favor de la movilidad de bajas emisiones, adoptada en julio de 2016. Las inversiones en infraestructuras en el marco del Plan de Inversiones para Europa proporcionan un poderoso estímulo para llevar a la práctica la movilidad europea del futuro: limpia, competitiva y conectada

Fuente: European Commission

Los riesgos legales y regulatorios, los más relevantes para inversores renovables

Según el primer informe sobre Riesgos en los proyectos de energías renovables, el 57% de los inversores encuestados identifica los riesgos legales y regulatorios como los más relevantes en la adquisición y operación de proyectos, seguidos de los financieros

Según el primer informe sobre “Riesgos en los proyectos de energías renovables”, el 57% de los inversores encuestados identifica los riesgos legales y regulatorios como los más relevantes en la adquisición y operación de proyectos, seguidos de los financieros.

Los menos importantes y más controlados, a su juicio, serían los riesgos técnicos. Así se desprende del primer estudio “Riesgos en los proyectos de Energías Renovables”, realizado en base a una encuesta a 110 inversores en proyectos de energía renovable de siete países por Blue Tree Asset Management (BTAM) -compañía especializada en la gestión integral de proyectos de energía renovable-

En cuanto a los riesgos en el ámbito financiero, el 72% de los inversores considera que la falta de cumplimiento en términos financieros es el riesgo principal. Para evitarlo, se percibe como una medida acertada la implicación de asesores externos.

Ahora bien, el riesgo más destacado en el ámbito legal y de Ética Empresarial, según el 79% de los participantes, lo plantean las modificaciones llevadas a cabo en los marcos regulatorios que tienen un impacto directo en las compañías. El 74% de los inversores identifica los seguros de responsabilidad civil para directores y gerentes como la principal forma de combatir los riesgos en este ámbito, además de la elaboración de Códigos Éticos y de Conducta que contemplen la lucha contra el fraude y la elaboración de políticas y canales de denuncia.

Riesgos por regiones y tecnologías

Los inversores también valoran el grado de riesgo por mercados geográficos. La región con mayor exposición al riesgo es África -a juicio del 72% de los encuestados-, seguida de Latinoamérica (el 41%) y Asia (26% de los inversores que participaron en el informe).

Latinoamérica, sin embargo, es valorado como el mercado más atractivo para la inversión en proyectos de energía renovable en los próximos 5-10 años, según el 57% de los inversores encuestados, seguido de Asia y Europa. Norte América es considerada la región con menor riesgo (así lo dicen el 2,3% de los encuestados), aunque es un mercado sólo atractivo para el 20,2% de los inversores.

La encuesta también valora los riesgos por tecnologías: la renovable offshore (mar) y la solar termal son consideradas como las de mayor riesgo (un 27,8% y un 27,1% de los encuestados, respectivamente), mientras que la eólica onshore (tierra) y la hidráulica son las que presentan menor riesgo, según los inversores, junto con la fotovoltaica.

Otros riesgos e iniciativas mitigantes

Además, el informe pone de manifiesto otros riesgos e iniciativas mitigantes en áreas relevantes en la adquisición y operación de activos renovables para los inversores:

Ámbito técnico

En el ámbito técnico, el 63% de los encuestados consideran que el riesgo más importante deriva de fallos de equipo y de la falta de garantías por parte del fabricante. A su vez, el 70% considera que la principal vía para mitigar los riesgos técnicos es la elaboración y negociación de contratos de operación y mantenimiento (O&M) de calidad.

Impacto medioambiental

En el ámbito de la gestión del impacto medioambiental, el 57% considera que el reciclaje es el mayor riesgo y un 67% respalda que se definan acuerdos con los proveedores de O&M para la puesta en marcha de políticas medioambientales.

Protección de la Biodiversidad

En términos de protección de la Biodiversidad, el 56% de los encuestados considera que el uso
indebido de productos fitosanitarios representa el mayor foco de riesgo por su impacto en la flora y fauna. Para reducir estos riesgos, la mayoría de ellos coincide en la necesidad de exigir un seguimiento exhaustivo de los planes de acción en materia medioambiental y social en las fases de operación y mantenimiento (O&M).

Las comunidades locales

En la categoría de participación en la comunidad y su desarrollo, el 69% de los inversores considera que el principal riesgo es la oposición que se encuentra por parte de las comunidades locales. Un riesgo que el 67% considera que se puede reducir si se lleva a cabo una comunicación activa y se establecen canales de diálogo con los actores claves.

Recursos Humanos

En cuanto a los riesgos relacionados con los Recursos Humanos, Derechos Humanos y la No
Discriminación, destaca en primer lugar la posibilidad de que se produzcan negligencias en ámbitos como la salud o la seguridad. Para mitigar estos riesgos, destaca la supervisión de las directrices y protocolos existentes en estos ámbitos.

Fuente: Madridmasd.org

La industria extractiva es compatible con la biodiversidad y la Red Natura 2000


 

La industria extractiva -graveras o canteras- europea quiere convertirse en uno de los mejores aliados de la biodiversidad y de la conservación, pero necesita desterrar prejuicios y romper estereotipos.

Se trata además de una actividad industrial muy regulada y controlada desde el punto de vista medioambiental, que requiere desde estrictos estudios de impacto ambiental para autorizar los proyectos hasta garantías financieras para la restauración posterior de los espacios afectados.

Estos argumentos los han expuesto hoy empresarios, ingenieros, responsables de la Comisión Europea y del Gobierno, duirante el Foro Internacional “Contribución de la Industria Extractiva a la red Natura 2000″, que se ha celebrado con fecha 9 de Febrero  en Madrid,  organizado por la Confederación Española de Industrias Extractivas de Rocas y Minerales Industriales (COMINROC)  y la Red Europea de Canteras y Minería Sostenible.

La extracción no es un problema para la conservación, sino que puede ser una oportunidad, según los ponentes, y durante la jornada han presentado ejemplos de cómo las modificaciones del terreno causadas por estas industrias han propiciado la aparición de nuevos ecosistemas (como humedales o acantilados) que han permitido el asentamiento de nuevas especies y un aumento de la biodiversidad.

La secretaria de Estado de Medio Ambiente, María García Rodríguez, ha recordado que España es el país europeo con más superficie en Natura 2000, pero ha recordado que es una red en la que Hombre y Naturaleza no se pueden desligar, y ha insistido en que es un marco que “bien ordenado y gestionado” puede ser una fuente de oportunidades.

Natura 2000, fuente de oportunidades 

Todos los expertos han subrayado que la industria extractiva es un sector estratégico en Europa y en España, y en que es fundamental para el desarrollo social y económico de las regiones donde opera y para crear empleo en zonas rurales que sin esas explotaciones estarían más despobladas y peor atendidas.

En Europa existen casi 30.000 explotaciones extractivas, y casi una cuarta parte de ellas se encuentra en espacios de la red Natura 2000; un dato que, según los ponentes, evidencia la compatibilidad de esta actividad económica y la conservación de los recursos.

Las directivas europeas que amparan la red Natura 2000 (la de Aves y la de Hábitats) contemplan el hecho de que se pueden desarrollar actividades económicas en esos lugares siempre que se garanticen los objetivos de conservación y no pretenden que proliferen santuarios de la naturaleza ajenos al ser humano.

En ese sentido, empresarios y técnicos de la Comisión Europea han defendido hoy que Natura 2000 ofrece nuevas oportunidades para actividades tradicionales, como la extracción de rocas y minerales, y para actividades nuevas, como las recreativas o las turísticas.

Pero no han ocultado tampoco que se trata de un sector “invasivo” y de que estas explotaciones proyectan una imagen de “destrucción” del paisaje contra la que es muy difícil luchar. Precisamente con la finalidad de ayudar a que estas actividades se desarrollen en armonía con los prinicipios y objetivos de la red Natura 2000, la Comisión Europea elaboró en el año 2010 la "Guía de Orientación sobre la realización de actividades extractivas no energéticas de conformidad con los requisitos de Natura 2000"

Y han insistido en la necesidad de que la sociedad entienda que los recursos que se extraen son imprescindibles para cubrir sus necesidades y de que conozca que las zonas afectadas quedan mejor tras la restauración posterior y que la biodiversidad es incluso mayor que antes de existir esa explotación.

Fuente: Efeverde

La transición energética de Europa está ya en marcha

El Segundo Informe sobre el estado de la Unión de la Energía pone de manifiesto que la modernización de la economía de la Unión Europea y la transición hacia una era con bajas emisiones de carbono son una realidad.

En términos de emisiones de gases de efecto invernadero, eficiencia energética y energías renovables, Europa va por buen camino hacia la consecución de sus objetivos de 2020. Con el fin de reforzar el proceso, la Comisión anuncia en el día de hoy una nueva Gira de la Unión de la Energía.

En consonancia con su compromiso de presentar anualmente informes sobre la situación de la Unión de la Energía, la Comisión Europea publica hoy su segundo informe sobre la Unión de la Energía. En él se pasa revista a los progresos realizados desde la publicación del primer informe sobre la Unión de la Energía de noviembre de 2015. Estos informes son elementos fundamentales para supervisar la aplicación de esta iniciativa prioritaria para la Comisión Juncker.

Maroš Šefčovič, Vicepresidente encargado de la Unión de la Energía, ha manifestado lo siguiente: «La Unión de la Energía no se limita a la energía y el clima; de lo que se trata es de acelerar la modernización en profundidad de toda la economía europea, convirtiéndola en una economía hipocarbónica, eficiente en energía y en recursos, y ello de una forma socialmente justa. Es preciso también reforzar la dimensión exterior de la Unión de la Energía al objeto de impulsar el liderazgo de la UE a nivel mundial. Ahora que una gran parte de las propuestas legislativas que nos ocupan están sobre la mesa, debemos hacer de 2017 el año de su puesta en marcha. Este es el mensaje que lanzaré a los Estados miembros durante la nueva Gira de la Unión de la Energía, que comenzará el 3 de febrero».

Miguel Arias Cañete, comisario encargado de la Acción por el Clima y la Energía, ha afirmado lo siguiente: «Europa avanza satisfactoriamente hacia el cumplimiento de los objetivos sobre clima y energía para 2020. A pesar de las incertidumbres geopolíticas que nos aquejan, Europa sigue adelante en su proceso de transición energética limpia. No hay otra alternativa. Los datos hablan por sí solos: las energías renovables son ya competitivas y, a veces, más baratas que las de combustibles fósiles, dan empleo a más de un millón de personas en Europa, atraen más inversiones que muchos otros sectores, y han permitido reducir las importaciones de combustibles fósiles en 16 000 millones EUR. Ahora Europa debe mantener este esfuerzo, en colaboración con sus socios, para liderar la transición hacia una economía más sostenible y competitiva.»

Desde la publicación del primer informe sobre el estado de la Unión de la Energía, la UE está siguiendo y reforzando diversas estrategias en su camino hacia una economía baja en carbono. La Comisión va a llevar a cabo un análisis en profundidad de las políticas de los Estados miembros y para ello va a aprovechar, a lo largo de 2017, la Gira de la Unión de la Energía.

Para la Unión de la Energía, 2016 fue un año de resultados, un año en el que la visión de la Estrategia marco de la Unión de la Energía se tradujo en iniciativas concretas, tanto legislativas como no legislativas, en particular a través del paquete «Energía limpia para todos los europeos», presentado el 30 de noviembre de 2016.

La UE en su conjunto ha seguido registrando progresos satisfactorios en el cumplimiento de los objetivos de la Unión de la Energía, y en particular de los energéticos y climáticos para 2020 (véanse MEMO/17/162 y MEMO/17/163). Ha alcanzado ya su objetivo de consumo final de energía para 2020. Lo mismo cabe decir respecto a las emisiones de gases de efecto invernadero: en 2015, tales emisiones fueron inferiores en un 22 % a las de 1990. La UE va también por el buen camino en el sector de las energías renovables, en el que, según datos de 2014, la cuota correspondiente a las mismas alcanzó un 16 % del consumo bruto total. Otra tendencia digna de resaltar es que la UE sigue avanzando en la disociación entre crecimiento económico y emisiones de gases de efecto invernadero. Durante el período 1990-2015, el producto interior bruto combinado de la UE creció un 50 %, mientras que las emisiones totales disminuyeron un 22 %.

Tras la celebración del Acuerdo de París en diciembre de 2015, fue la rápida ratificación del Acuerdo por la UE la que permitió que entrara en vigor el primer acuerdo universal y obligatorio en materia climática el 4 de noviembre de 2016.

En un entorno geopolítico en rápida evolución, el éxito de la Unión de la Energía es fundamental para proteger los intereses económicos a largo plazo y el bienestar de Europa y los europeos. Esta es la razón por la que en los últimos meses la Unión de la Energía ha redoblado su interés en la «diplomacia energética», cuyo objetivo es reforzar la seguridad del abastecimiento, aumentar la exportación de tecnologías en materia de baja emisión de carbono e impulsar la competitividad industrial europea.

También en 2016 la Comisión presentó una Estrategia Europea de movilidad con bajo nivel de emisiones con una ambición concreta: la de que, para mediados de siglo, las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes del transporte sean inferiores a las de 1990 en al menos un 60 % y que sigan una trayectoria constante hacia cero, satisfaciendo al mismo tiempo las necesidades de movilidad de personas y mercancías, así como la conectividad global.

Fuente: European Commission

España apoya el paquete legislativo propuesto por la Comisión Europea para acelerar la transición hacia una economía baja en carbono y para dar cumplimiento al Acuerdo de París

consejoeuropeoEste paquete da una señal clara al resto del mundo sobre cuál va a ser el marco jurídico de la Unión Europea para cumplir con el compromiso adoptado en el Acuerdo de París, ha asegurado

Subraya que la ratificación por parte de la Unión Europea ha desencadenado la entrada en vigor del Acuerdo de París antes de lo esperado

España ha dado la bienvenida a los acuerdos sobre emisiones de aviación civil y a la enmienda del protocolo de Montreal sobre reducción de emisiones de hidrofluorocarbonos

 

La ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, intervino  en el Consejo Europeo de Ministros de Medio Ambiente, celebrado el  17 de Octubre en Luxemburgo,  que ha acogido el primer debate político sobre el paquete legislativo aprobado en julio por la Comisión para acelerar la transición hacia una economía baja en carbono y para dar cumplimiento al Acuerdo de París. García Tejerina ha destacado el apoyo de España a este paquete legislativo, “que da una señal clara al resto del mundo sobre cuál va ser el marco jurídico de la Unión Europea para cumplir con el compromiso adoptado en el Acuerdo de París”.

El paquete lo forman dos propuestas vinculadas entre sí, una sobre límites de emisión de gases de efecto invernadero en sectores difusos y otra sobre la inclusión de los gases de efecto invernadero y de los sumideros provenientes del uso de la tierra, cambio del uso de la tierra y selvicultura, en el marco de Clima y Energía al 2030. “Ambas propuestas de Reglamento son clave para todos, al establecer el reparto del esfuerzo entre los Estados miembros que nos permite conocer el objetivo nacional de  reducción de emisiones en los sectores difusos para el periodo 2021–2030, y también se establecen las reglas, las flexibilidades, las acciones correctivas, etc.”, ha señalado.

A juicio de la Ministra, ambas propuestas dan respuesta a un reparto equilibrado y equitativo entre todos los países, que nos ayude a reducir las emisiones de los sectores difusos en un 30% respecto al año 2005 y en esa línea va trabajar España.

ESFUERZO MÁS REALISTA

“Nosotros queremos que el esfuerzo sea más realista, no sólo que se tengan en cuenta los esfuerzos que ya se han realizado, sino también que se consideren  otros sectores como la gestión forestal, donde hay capacidad de lucha contra el cambio climático”, ha asegurado la ministra. Se trata, ha añadido, de que estos sectores no se queden fuera y tengan los incentivos para que sean utilizados en las políticas de mitigación y adaptación al cambio climático.

La ministra también ha destacado el hecho de que la ratificación por parte de la Unión Europea ha desencadenado la entrada en vigor del Acuerdo de París antes de lo esperado. De hecho, la actitud de la Unión Europea ha favorecido que países como Estados Unidos y China se hayan sumado al acuerdo.   Ahora, la Ministra espera que la UE siga liderando a nivel internacional la concienciación y lucha contra el cambio climático.

 

EMISIONES DE AVIACIÓN CIVIL Y PROTOCOLO DE MONTREAL

España ha dado la bienvenida a los acuerdos adoptados recientemente sobre reducción de emisiones de aviación civil, en el marco de la OACI, y a la enmienda del protocolo de Montreal para disminuir las emisiones de HFC.

Asimismo, nuestro país también ha expresado su apoyo al proyecto de Conclusiones del Consejo sobre gestión sostenible del agua, una declaración que persigue enmarcar el debate político que ha de orientar los principales desarrollos normativos que se sucederán a partir de 2017 en la UE: la propuesta legislativa sobre reutilización del agua que la Comisión Europea presentará a principios de 2017 y la futura revisión de la Directiva Marco del Agua que culminará en  2019.

El proyecto de conclusiones recoge las preocupaciones expresadas por España durante el proceso de negociación y, en particular, las menciones a la seguridad hídrica y a los aspectos  tanto cuantitativos como cualitativos de la gestión del agua.

En este contexto se reconoce la singularidad que presentan la región mediterránea dentro de la UE y la importancia que en esta región desempeñan las infraestructuras tradicionales de regulación –en el actual contexto de adaptación al cambio climático-, así como las posibilidades que proporciona la reutilización como medida para abordar la escasez hídrica. Por otro lado, se reitera, como había solicitado España, el reconocimiento de la Importancia de que la gestión de los recursos hídricos se base en la planificación hidrológica a nivel de cuenca para un uso sostenible del recurso.

DIVERSIDAD BIOLÓGICA Y PROTOCOLO DE NAGOYA

España, asimismo, ha apoyado el proyecto de conclusiones del Consejo para la preparación de la COP del Convenio sobre Diversidad Biológica y de la COP-MOP del Protocolo de Nagoya, que se celebrará en Cancún (México) en diciembre.

“España comparte las prioridades y apoya las consideraciones y actuaciones propuestas en materia de conservación de la biodiversidad, y se mantiene, de esta manera, en su firme posición para detener la pérdida de biodiversidad. Con la adopción de estas conclusiones, podemos afirmar que la Unión irá a Cancún con una posición clara que permitirá avanzar en implementación del Convenio y de su Plan Estratégico”, ha destacado la ministra.

Fuente: www.magrama.gob.es

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