Las nuevas directrices para la planificación ambiental garantizan que la actividad económica no se verá perjudicada

El Consejo de Gobierno aprobará el viernes el plan de gestión del Noroeste y los principios orientadores

Se acelerará la tramitación para intentar que todos los documentos se terminen antes de fin de año

 

Natura2000

 

 

 Por fin hay acuerdo entre la Comunidad Autónoma y el sector económico sobre la planificación ambiental de la Red Natura 2000. La Consejería de Agricultura y Agua y la Confederación Regional de Organizaciones Empresariales de Murcia (Croem) acordaron ayer unas directrices básicas que orientarán los planes de gestión de los espacios protegidos, cuarenta puntos sobre los que llevaban discutiendo casi un mes y que por fin tienen el visto bueno de ambas partes.

Un documento técnico, en resumen, con los principios comunes que servirán de guía para redactar el ‘manual de instrucciones’ de cada Área de Planificación Integrada (API): catorce en total en la Región, de las cuales una ya está terminada (Noroeste), doce en diferente estado de redacción y tramitación y una última de la que se encargará el Gobierno central (medio marino).

Este acuerdo supone cerrar un periodo de tensión y desencuentros que se ha prolongado a lo largo de casi dos años y medio y en el que se han visto involucrados tres consejeros de Medio Ambiente, tres directores generales diferentes, dos presidentes de la patronal y dos presidentes autonómicos: toda una travesía del desierto negociadora en la que las partes han estado tan lejanas que las organizaciones agrarias han estado a punto de sacar los tractores a la calle en contra de una ordenación de actividades que, según su criterio, suponía un freno para el desarrollo.

Finalmente, y después de resultar imposible el entendimiento con los exconsejeros Manuel Campos y Antonio Cerdá, los empresarios han encontrado una mayor flexibilidad en la nueva titular de Agricultura, Adela Martínez-Cachá, que se reunió hace unos días con el presidente de Croem, José María Albarracín, para cerrar los últimos flecos del documento, un vademécum que ha tenido que pasar varias veces por el filtro de los servicios jurídicos de Medio Ambiente.

Murcia

No hay vencedores ni vencidos, según apuntan a ‘La Verdad’ diversas fuentes cercanas a las conversaciones entre ambas partes, puesto que en esta última fase de la negociación se ha discutido más sobre matices que sobre cuestiones de fondo, y sobre todo para afinar la redacción de algunos puntos.

En cualquier caso, el sector económico no ha visto satisfechas algunas de sus principales peticiones –como excluir de la planificación ambiental las Zonas de Especial Protección para Aves (ZEPA)– porque legalmente no era posible. Sí se les concedió –reclamación que ya recoge el plan de gestión del Noroeste– la eliminación de la figura de los corredores ecológicos, aunque en la práctica esta función integradora de los territorios está garantizada, asegura la Consejería, aunque sin las restricciones ni la extensión previstas en un principio.

Empresarios, propietarios de terrenos, agricultores y ganaderos sí han conseguido que las directrices dejen claro que la actividad económica no se verá perjudicada por la planificación de la Red Natura 2000. Así lo han establecido todos los documentos desde los primeros trámites, pero Croem ha sido especialmente insistente en modificar determinadas expresiones.

El funcionamiento de las empresas, industrias y explotaciones ganaderas y agrícolas se ajustará a la normativa, que tiene como fin principal la conservación de la biodiversidad, pero asumiendo al mismo tiempo otro objetivo no menos importante: garantizar que los habitantes del territorio puedan seguir ganándose la vida. Y es que sin ecología no hay economía, como aseguran los gurús del desarrollo sostenible.

Una vez desliada la madeja de los principios orientadores de la Red Natura 2000, se espera que la tramitación administrativa avance por fin con más rapidez: está previsto que el Consejo de Gobierno apruebe este mismo viernes tanto el documento de directrices como el plan de gestión del Noroeste. Ese mismo día se celebrará un acto institucional con el presidente Alberto Garre, representantes de la Consejería de Agricultura y Agua y todas las organizaciones que han participado en estas conversaciones; una foto de familia –por fin bien avenida– para escenificar el consenso social en un asunto que ha generado grandes tensiones entre la Comunidad y el sector empresarial y que ha servido para dar visibilidad a los espacios naturales, más allá de una postal bonita, por la necesidad de gestionarlos de forma equilibrada.

 

Fuente: Miguel Angel Ruiz (La Verdad)