Directrices de la Comisión Europea para la prevención de terrestre de incendios forestales

 

Hoy, tras el Día Internacional de los Bosques, la Comisión ha publicado nuevas directrices para facilitar una mejor comprensión de la prevención de incendios forestales terrestres y ofrecer respuestas eficaces. En ellas se proponen medidas de prevención que pueden adoptarse a través de la gobernanza, la planificación y la gestión forestal, y se explica la manera en que los Estados miembros de la UE pueden recibir financiación de la UE con fines de resiliencia ante los incendios forestales y pueden colaborar a escala de la UE.

Los bosques son necesarios para la biodiversidad y la regulación del clima y del agua, el suministro de alimentos, medicinas y materiales, la captura y almacenamiento de carbono, la estabilización del suelo y la depuración del aire y el agua. Tenemos que protegerlos, recuperarlos y gestionarlos de forma sostenible, ya que son cruciales para nuestra vida y medios de subsistencia.

En los últimos años se han incrementado las repercusiones de los incendios forestales en las personas y en la naturaleza. En las nuevas directrices se examinan los factores complejos e interconectados que subyacen a este aumento y se ofrece una visión general de los principios y experiencias existentes en materia de gestión de paisajes, bosques y superficies forestales que pueden salvar vidas.

En el Pacto Verde Europeo se anunció una nueva estrategia forestal de la UE para 2021 para velar por una reforestación eficaz y la conservación y restauración de los bosques en Europa. Así se contribuirá a reducir la incidencia y la extensión de los incendios forestales. La Estrategia de la UE sobre la biodiversidad de aquí a 2030 también tiene por objeto contribuir a que la UE y sus Estados miembros estén adecuadamente equipados para prevenir y combatir los grandes incendios forestales, que dañan gravemente la biodiversidad forestal. La nueva estrategia de adaptación al cambio climático de la UE hace hincapié en la necesidad de reforzar la resiliencia de los bosques y contempla varias medidas para alcanzar ese objetivo. El cambio climático ya está perjudicando directa e indirectamente a los bosques europeos por los incendios, las sequías y las plagas sin precedentes de perforadores de la corteza. Es probable que estos efectos se agraven en el futuro.

Puede hacerse frente con éxito al riesgo de incendios forestales mejorando la gestión y la ordenación del territorio. Para mitigar ese riesgo, hay que estudiar la ordenación del territorio para velar por que la estructura, la composición y el uso de los bosques, los terrenos boscosos y otros paisajes vegetales sean más resistentes y resilientes frente a los incendios forestales. También es necesario informar y educar a los ciudadanos sobre los incendios forestales. La Comisión financia estas medidas de carácter educativo y facilita la cooperación y la coordinación en materia de respuestas conjuntas.

Además, el Centro Común de Investigación (CCI) de la Comisión ha creado perfiles de países en el marco del Sistema Mundial de Información sobre Incendios Forestales para apoyar la gestión de incendios forestales y la reducción del riesgo de catástrofes a escala mundial, y en particular en la región de América Latina y el Caribe. Esta labor forma parte de la actuación global de la UE en apoyo de la conservación y el fomento sostenible de los bosques amazónicos. Actualmente hay más de cincuenta programas de la UE sobre esta prioridad regional, y el nuevo presupuesto para una Europa global contemplará también una estrategia específica sobre el Amazonas, coordinada con los Estados miembros de la UE.

Reacciones de los miembros del Colegio

El vicepresidente ejecutivo responsable del Pacto Verde Europeo, Frans Timmermans, ha declarado lo siguiente: «Los árboles son nuestros aliados en la lucha contra la crisis climática y de biodiversidad. Un árbol ayuda a depurar el aire, enfría las ciudades y absorbe CO2. Los seres humanos ya ejercen una enorme presión sobre los bosques del mundo, y los incendios forestales constituyen una amenaza añadida. Dado que el riesgo de incendios forestales se ve agravado por la subida de las temperaturas y el aumento de las sequías, es fundamental reforzar la protección de los bosques, mejorar la prevención y reaccionar con mayor rapidez».

Virginijus Sinkevičius, comisario de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, ha declarado: «Los ecosistemas forestales albergan el 80 % de las plantas y animales terrestres conocidos del mundo, y su destrucción nos pone en peligro a todos. Los incendios forestales constituyen una amenaza creciente para los bosques y los seres humanos, y este nuevo marco, prevención y cooperación son nuestros instrumentos más importantes al respecto. Estoy convencido de que estas directrices pueden brindar una respuesta más eficaz y reportar grandes ventajas para las personas y la naturaleza, de la que dependemos».

La comisaria de Innovación, Investigación, Cultura, Educación y Juventud, Mariya Gabriel, ha declarado: «Los incendios forestales pueden tener consecuencias catastróficas para el medio ambiente y para las personas. Los perfiles de países elaborados por el Centro Común de Investigación contribuirán a la evaluación de riesgos y a la mitigación de este peligro, demostrando la manera en que la ciencia puede contribuir a mejorar y proteger vidas y nuestro planeta».

El comisario de Gestión de Crisis Janez Lenarčič ha declarado: «Los incendios en la región amazónica y en todo el mundo no han tenido precedentes en los últimos años en cuanto a su carácter destructivo. Por esta razón, el Sistema Mundial de Información sobre Incendios es crucial para aportar datos sobre el peligro de incendios y las zonas quemadas a escala mundial. Instrumentos de seguimiento como el Sistema Mundial de Información sobre Incendios ayudan a la Comisión a disponer de toda la información necesaria para coordinar la respuesta de la UE y proteger vidas, medios de subsistencia y el medio ambiente».

La comisaria de Asociaciones Internacionales, Jutta Urpilainen, ha declarado: «Estamos dispuestos a colaborar con nuestros socios para prevenir de forma más eficaz los incendios forestales. Esta labor existe la mancomunación de conocimientos sobre técnicas de gestión forestal sostenible, adaptadas a las necesidades locales, y la recuperación de los bosques. Los bosques del mundo son indispensables para la biodiversidad, el clima y los seres humanos; tenemos que respetar y proteger los ecosistemas que tanto nos ofrecen, también desde el punto de vista del empleo y los medios de subsistencia. Mediante el Pacto Verde, nuestro objetivo es garantizar la conservación de bosques sanos para las generaciones futuras».

Contexto

En los últimos años, los incendios forestales han tenido un enorme impacto en el capital natural, la economía y la población de Europa, de norte a sur y de este a oeste. Las causas de estas recientes tendencias son complejas y entre ellas figuran el cambio climático, los cambios en la ordenación del territorio, patrones sociales como el abandono de las zonas rurales y la expansión urbana, la evolución de las tradiciones culturales y los comportamientos de ocio, y unas políticas deficientes de lucha contra los incendios.

Las nuevas hipótesis en materia de cambio climático mundial también indican un posible aumento de la aparición de los denominados incendios catastróficos, es decir, incendios forestales demasiado graves como para que sea posible apagarlos. En respuesta a estas alarmantes tendencias, debe prestarse mayor atención a las prácticas de prevención de incendios terrestres como parte de la gestión integrada del fuego.

Los perfiles de países del CCI aportan información sobre la distribución geográfica de los incendios forestales, las zonas quemadas y las emisiones, y valoran los regímenes de incendios forestales y las repercusiones a escala nacional y local en todo el mundo. Permiten una evaluación global del riesgo de incendios forestales y la mitigación de sus efectos en la degradación del suelo, la deforestación o las emisiones de combustión de biomasa. El Sistema Mundial de Información sobre Incendios Forestales se basa en el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales de Copernicus y se está creando junto con el Grupo de Observaciones de la Tierra y la Administración Nacional de Aeronáutica y Espacio (NASA) de los Estados Unidos, en estrecha colaboración con las Naciones Unidas. Los servicios del Sistema Mundial de Información sobre Incendios Forestales también contribuyen a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas

El nuevo informe de la Comisión Europea sobre el estado de la naturaleza en Europa: no menos del 81 % de los hábitats protegidos se encuentran en mal estado.

 

La degradación de las especies y los hábitats protegidos sigue avanzando, principalmente a causa de la agricultura intensiva, la urbanización, las actividades silvícolas no sostenibles y los cambios en los hábitats de agua dulce. La contaminación del aire, el agua y el suelo también afecta a los hábitats, al igual que el cambio climático, la sobreexplotación de los animales mediante actividades de aprovechamiento ilegal y la caza y la pesca insostenibles. Si no se le pone freno, esta degradación conducirá inevitablemente a la continua erosión de nuestra biodiversidad y de los servicios vitales que esta presta, con el consiguiente peligro para la salud y la prosperidad humanas.

El informe subraya la clara necesidad de actuar si queremos tener alguna posibilidad de situar la biodiversidad de Europa en la senda de la recuperación de aquí a 2030, conforme a lo previsto en la Estrategia de la UE sobre Biodiversidad. Será esencial, con ese fin, lograr en su totalidad los objetivos y las metas que se proponen tanto en dicha Estrategia como en la Estrategia «de la granja a la mesa» .

La evaluación, basada en un informe técnico de la Agencia Europea de Medio Ambiente más detallado, pone de manifiesto que, si bien muchas especies y hábitats protegidos están consiguiendo resistir pese a la fuerte presión a la que se hallan sometidos, la mayor parte de ellos se encuentran en un estado deficiente o malo en la UE, y algunos de ellos presentan una tendencia continua de deterioro.

Por lo que respecta a las especies, siguen en declive las aves que tienen una estrecha relación con la agricultura; los peces de agua dulce presentan la proporción más elevada (38 %) de mal estado de conservación, debido principalmente a los cambios en las masas y el caudal de las aguas y a las instalaciones hidroeléctricas. Solo el 15 % de los hábitats se encuentra en buen estado. La restauración de las turberas y otros humedales puede aportar beneficios para la naturaleza, pero también contribuir significativamente a la lucha contra el cambio climático y crear oportunidades de empleo en las zonas rurales y periféricas.

El informe muestra también que las medidas de conservación específicas dan resultados. El lince ibérico, el reno de bosque y la nutria, animales que han sido objeto de importantes proyectos de conservación, se están recuperando. Las iniciativas llevadas a cabo en el marco del programa LIFE de la UE, los regímenes agroambientales específicos de la política agrícola común y la red Natura 2000, con sus 27 000 lugares, siguen teniendo una influencia benéfica, pero ese efecto debe ampliarse considerablemente. 

Virginijus Sinkevičius, comisario de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, ha declarado lo siguiente: «Esta evaluación del estado de conservación de la naturaleza representa el chequeo de la salud de la naturaleza más completo que jamás se ha realizado en la UE. Muestra muy claramente, una vez más, que estamos perdiendo nuestro sistema clave de soporte vital. En la Unión, no menos del 81 % de los hábitats protegidos se encuentran en mal estado. Hemos de llevar urgentemente a la práctica los compromisos de la nueva Estrategia de la UE sobre a Biodiversidad para invertir este declive en interés de la naturaleza, las personas, el clima y la economía».

Hans Bruyninckx, director ejecutivo de la Agencia Europea de Medio Ambiente, ha declarado: «Nuestra evaluación muestra que para salvaguardar la salud y la resiliencia de la naturaleza de Europa, así como el bienestar de las personas, se requieren cambios fundamentales en nuestra manera de producir y consumir alimentos, gestionar y utilizar los bosques y construir ciudades. Estos esfuerzos deben ir acompañados de una mejor aplicación y un mayor control del cumplimiento de las políticas de conservación, un enfoque en la restauración de la naturaleza y una acción por el clima cada vez más ambiciosa, sobre todo en los sectores del transporte y la energía».

Contexto

Cada seis años, los Estados miembros de la UE presentan un informe sobre el estado y las tendencias de conservación de las especies y los tipos de hábitats protegidos por las Directivas europeas. El actual ciclo de presentación de informes es el ejercicio de recogida de datos sobre el estado de la naturaleza europea más amplio y completo que jamás se ha realizado. El informe ofrece un análisis de los datos sobre el estado y las tendencias de todas las especies de aves silvestres presentes en la UE (460 especies), 233 tipos de hábitats y aproximadamente otras 1 400 especies de plantas y animales silvestres de interés europeo.

Estos conocimientos guiarán la acción de la UE en materia de biodiversidad en los próximos años y proporcionarán una base de referencia esencial para supervisar los avances realizados hacia la consecución de los objetivos de la nueva Estrategia de la UE sobre Biodiversidad de aquí a 2030. 

Fuente: European Commission

Mitigar el cambio climático mediante una gestión adecuada de la tierra y los bosques de la Unión

El 14 de diciembre, la Presidencia estonia y el Parlamento Europeo llegaron a un acuerdo informal acerca del Reglamento sobre el uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura (UTCUTS)  Esto contribuirá a que se reduzcan las emisiones globales de gases de efecto invernadero de la UE durante el período 2021-2030, al mejorar la protección y la gestión del territorio y los bosques en toda la Unión. Los embajadores de la UE evaluarán este acuerdo provisional con vistas a refrendarlo el 20 de diciembre de 2017.

 

 

En total, los sectores no sujetos al régimen de comercio de derechos de emisión (RCDE) deben contribuir con una reducción del 30 % de las emisiones de aquí a 2030 respecto a los niveles de 2005.

El nuevo Reglamento constituye un marco para velar por que se contabilicen las emisiones y absorciones generadas por este sector. De este modo, la UE podrá alcanzar el objetivo fijado en el Acuerdo de París de reducir las emisiones en al menos un 40 % de aquí a 2030.

La UE está poniendo en marcha los instrumentos que necesita para cumplir las metas sobre cambio climático del Acuerdo. Hemos reformado nuestro régimen de comercio de derechos de emisión y estamos intentando obtener compromisos vinculantes de reducción de las emisiones en los sectores sujetos al reparto del esfuerzo. Con el acuerdo alcanzado hoy, nuestros recursos verdes también nos ayudarán a mitigar el cambio climático. Estoy muy satisfecho con los resultados de hoy, y confío en que los Estados miembros puedan refrendar el acuerdo antes de que acabe el año. La lucha contra el cambio climático ha sido una prioridad para la Presidencia estonia, y con el acuerdo sobre el RCDE, el acuerdo sobre el UTCUTS y la adopción de la posición del Consejo sobre el reparto del esfuerzo hemos conseguido más de lo que nos atrevíamos a esperar.

Siim Kiisler, ministro de Medio Ambiente de la República de Estonia

El texto del acuerdo prevé normas de contabilidad estrictas en toda la UE para las actividades UTCUTS, elaboradas con el objetivo de garantizar una contabilización adecuada y coherente de las emisiones y absorciones en el periodo 2021-2030. Como solución transaccional, y dada la falta de datos actuales sobre los humedales, la contabilidad para este sector pasará a ser obligatoria en el periodo 2026-2030, a menos que se considere oportuno posponer en cinco años la inclusión obligatoria a la luz de la experiencia adquirida al utilizar las Directrices de 2006 para los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero, perfeccionadas por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático.

El pilar central del Reglamento sigue siendo la «norma de deuda cero». Se trata de un compromiso vinculante según el cual todos los Estados miembros deberán asegurarse de que sus emisiones totales en este sector guardan equilibrio y no exceden las absorciones de CO₂. La forestación y la supervisión reforzada de los bosques, tierras de cultivo y pastos nacionales son ejemplos de cómo generar más absorción de carbono.

Se ha concebido un nuevo proceso de gobernanza de la UE para determinar los niveles nacionales de referencia de gestión forestal. Se ha decidido fijar dichos niveles sobre la base del periodo de referencia histórico, comprendido entre 2000 y 2009.

El nuevo Reglamento incorpora el concepto de flexibilidad, sugerido en la propuesta original para ayudar a los Estados miembros a cumplir sus compromisos de «deuda cero».

Las circunstancias concretas de los Estados miembros se tendrán en cuenta gracias a la flexibilidad adicional propuesta por el Consejo para las tierras forestales gestionadas.

Este nuevo mecanismo de compensación contendrá hasta 360 millones de toneladas equivalentes de CO₂ y se pondrá a disposición de todos los Estados miembros entre 2021 y 2030.

Para el uso de este mecanismo deben cumplirse varias condiciones estrictas, con el fin de preservar la integridad medioambiental del Reglamento. El requisito más importante de todos es el cumplimiento de la «norma de deuda cero» por la UE en su conjunto. Además, los Estados de la UE solo podrán recibir compensaciones con la condición de que sus bosques nacionales generen capacidad de absorción y hasta un importe preestablecido calculado para cada Estado miembro a partir de su capacidad de absorción media durante el periodo 2000-2009.

Los dos colegisladores han acordado otorgar a Finlandia una compensación adicional de 10 millones de toneladas equivalentes de CO₂ para el periodo 2021-2030, habida cuenta de las circunstancias especiales del país en este sector.

Cronología y siguientes etapas

En julio de 2016, la Comisión Europea presentó dos propuestas sobre los sectores no sujetos al régimen de comercio de derechos de emisión (reparto del esfuerzo y UTCUTS), a partir de las orientaciones formuladas por el Consejo Europeo en sus Conclusiones de octubre de 2014.

Los debates sobre los sectores no sujetos al régimen se realizaron en el Consejo en paralelo, debido a los numerosos vínculos entre las dos propuestas. Antes de que se aprobase una posición negociadora se trataron estos expedientes en tres sesiones del Consejo de Medio Ambiente: en un debate de orientación el 17 de octubre de 2016, una sesión informativa sobre el estado de los trabajos el 19 de diciembre de 2016 y un informe de situación en junio de 2017.

El Consejo alcanzó su orientación general el 13 de octubre de 2017 y poco después entabló las negociaciones con el Parlamento Europeo, que había adoptado su posición en el Pleno del 13 de septiembre de 2017.

Otros dos diálogos tripartitos, el 19 de octubre y el 22 de noviembre de 2017, allanaron el camino para que hoy se puedan concluir las negociaciones. El 20 de diciembre de 2017 se presentará el texto provisional a los embajadores de la UE para su análisis y aprobación.

La adopción formal de este acto legislativo solo se producirá una vez que se alcance un acuerdo sobre el Reglamento sobre reparto del esfuerzo, dada la relación entre ambos actos legislativos.

Fuente: www.consilium.europa.eu

Los incendios y la gestión territorial del bosque

incendioSiguiendo con la compleja realidad que se sitúa tras la tragedia que los incendios forestales nos devuelve año tras año, no podemos olvidar que en esta realidad confluyen disciplinas e intereses de muy variada índole: económicos, legales, medioambientales, sociales.. La conservación de nuestros montes es (o al menos debería ser) una prioridad  en nuestra sociedad. El problema surje cuando esa conservación se entiende de forma excluyente y dogmática por los responsables públicos. 

En la entrada anterior nos hacíamos eco de la opinión de la  Organización Conservacionista portuguesa Quercus sobre las consecuencias terrtibles que para la gestión forestal pueden tener determinadas decisiones del Gobierno de aquél país.

 Ahora, queremos compartir la opinión de Julián Mora Aliseda,Profesor de la Universidad de Extremadura y Presidente del Parque Nacional de Monfragüe, publicada ayer, día 23 de Agosto, en el Diario Hoy de Extremadura y que abogas, en resumen, por el necesrio debate sereno y científico sobre la gestión medioambiental, en general, y medioambiental en particular. 

Lo cierto es que, el mensaje es idéntico en ambos casos: necesitamos una gestión pública seria y responsable, que escuche y atienda a las múltiples sensiblidades y realidades que confljyen en nuestros montes.

 

"Ahora, con más calma, tras el pavoroso incendio de la Sierra de Gata, es el momento de reflexionar sobre el tema, aunque todavía estamos en verano y el riesgo no está totalmente conjurado.

Extremadura tiene las dos provincias con mayor extensión forestal de España, con 2,1 millones de hectáreas, de las cuales casi 500.000 han sido repobladas en los últimos 20 años (10 veces más de lo que se ha quemado en el mismo período), con la aplicación de la PAC. Eso significa que corresponden dos hectáreas de bosque a cada extremeño, más extensión que a nadie de la Unión Europea. En total se estima que Extremadura posee 600 millones de árboles, 550 por habitante, frente a una media nacional de 110 árboles.

A su vez, lo anterior se traduce en el hecho de que Extremadura contenga el menor porcentaje de Europa de superficie artificial (0,7%). O sea que tiene la mejor situación ambiental desde hace dos siglos. Pero los riesgos de incendios amenazan a las zonas boscosas cada verano y eso hay que corregirlo con urgencia.

Ya advertí hace años sobre la necesidad de integrar la política forestal en una dimensión territorial más amplia, puesto que en el monte confluyen aspectos ambientales, sociales, demográficos, económicos y culturales que interactúan mutuamente. Señalaba, también, que en Extremadura, paradójicamente, la Conservación está ligada directamente a la producción en el mundo rural que, sin actividad y sin rentabilidad, pierde biodiversidad (es un paisaje antropizado) y se hace más frágil frente las amenazas de todo tipo.

Lo que viene ocurriendo con los bosques en las últimas décadas debe servir para reorientar las políticas territoriales convencionales. Salvar al monte sobre la base de compatibilizar conservación y desarrollo, sin despreciar el conocimiento empírico rural que se ha sustituido por un fundamentalismo nefasto, con resultados de tragedia.

Muchos grupos ecologistas, desde la ignorancia o interés espurio, han afirmado que la causa del incendio de la Sierra de Gata está en la recién aprobada Ley de Montes (20 julio de 2015) que permite la recalificación del suelo quemado para poder construir. Es radicalmente falso que el origen se encuentre en esta ley por dos motivos: a) entrará en vigor el 20 de octubre (a la superficie quemada hasta esa fecha no le afecta esta normativa); b) la recalificación que permite pasar a Suelo Urbanizable no es competencia estatal. Además, en el artículo 50 la Ley de Montes es muy proteccionista, al manifestar que las comunidades autónomas tienen que garantizar la reforestación y que queda prohibido el cambio de uso forestal al menos durante los próximos 30 años, salvo excepciones de interés público.

Asimismo, parece claro que en Extremadura la presión urbanística nunca sería la causa de los incendios, pues en las zonas rurales la única presión urbana se concentra en los cementerios. En esta región nunca ha habido intensidad constructiva en los pueblos, todo lo contrario: emigración, envejecimiento, mortalidad, abandono de las actividades económicas, etc. Quiero incidir que la recalificación de suelo corresponde a los ayuntamientos con el consentimiento de la comunidad autónoma, no al Estado, con la ventaja de que la nueva Ley 10/2015, del Suelo y Ordenación del Territorio extremeña, permite las construcciones aisladas en explotaciones mínimas de 1,5 hectáreas e impidiendo al mismo tiempo la creación de núcleos, por lo que no hay necesidad de quemar para construir. Consecuentemente, el problema de los incendios radica en la ausencia de una gestión integral, que debe ser enmarcada en sus directrices territoriales, dada la correlación existente entre dimensión de los incendios y despoblación, junto a la falta de actividad en el mundo rural.

Los incendios pueden ser mitigados mediante una gestión racional e inteligente del bosque (desbroces del matorral, entresacas de leñas, uso del caprino para el ramoneo.) y no con medidas ultra-proteccionistas que impiden la construcción de cortafuegos y pistas forestales, no permiten quemar en primavera la vegetación de los muros de piedra que actúan como mechas, ni aceptan crear perímetros de seguridad en torno a los pueblos. Inclusive declaran zonas protegidas (LIC) a muchos lugares, como la Sierra de Gata, que no constituyen hábitats singulares, raros o excepcionales.

Igualmente, la propagación y dimensión de los fuegos debe corregirse con la plantación de especies autóctonas de frondosas que no son tan inflamables. También hay que acabar con las repoblaciones intensivas que ocupan una gran extensión de mancha forestal homogénea, intercalando, a modo de mosaico, otros aprovechamientos agrícolas y ganaderos, que limiten la expansión del fuego para su mejor control.

La Ley de Montes, insisto, no tiene nada que ver con la aparición de incendios este verano, como apuntan ecologistas y jubilados, además de por las razones aducidas, porque otros fuegos similares al de la Sierra de Gata ocurrieron en los últimos años en Extremadura (Valencia de Alcántara, 2003; Las Hurdes, 2003, 2009 y 2012; Las Villuercas, 2005, etc), y aún de mayores proporciones en los años 90.

En Portugal no tienen una Ley de Montes y, sin embargo, está ardiendo por los cuatro costados, al igual que California ahora o Australia en su temporada veraniega. El fuego no se puede evitar en las zonas mediterráneas, es inherente a este tipo de bosques (de largas sequías y altas temperaturas estivales), ya sean provocados, por negligencia o por causas naturales.

Lo que parece evidente es que las políticas conservacionistas que no permiten muchas labores tradicionales son responsables, en buena medida, de que este tipo de incendios alcancen proporciones desconocidas cinco décadas atrás, cuando no existían ni retenes permanentes ni hidroaviones ni tecnología satelitaria, etc. En los años 60, la superficie media anual quemada en España era de 38.000 Ha., mientras que en lo que va de siglo se ha triplicado, llegando a las 130.000 hectáreas por año.

Por consiguiente, es el momento de un debate sereno y científico, con más profesionales y menos chamanes ambientales."

Tres decisiones "incomprensibles" que pueden aumentar los incendios forestales en Portugal

incendio_SAPO3La terrible estadística que año tras año nos deja el fuego en nuestros montes refleja,  sin duda,  las consecuencias de las decisiones que se toman en el seno de los despachos políticos, muchas veces ajenos a la ciencia y a la investigación. En Portugal, con una gran riqueza forestal y con un desgraciado historial de incendios devastadores a lo largo del país, no son ajenos a esta reallidad de una gestión pública que no logra deterener esta tragedia. A continuación, transcribimos el artículo publicado en la revista en Medio Ambiente y Sosteniblidad  "Green Savers" y que se hace eco de la opinión de la ONG Conservacionisita Quercus, acerca de tres decisiones recientes adoptadas por Gobienro Potugués y que, a su juicio,  pueden aumentar los inciendios forestales:

 

– Reducir la financiación del Grupo de Análisis y Usos del Fuego

– Restringir el acceso a la información cartográfica sobre los incendios

– Ignorar la investigación de la conducta crimintal de los los que provocan el fuego en la reciente reforma de la legislación penal.

 

"Os incêndios florestais ou rurais são um dos maiores problemas ambientais de Portugal e, todos os anos, um motivo de preocupação para portugueses e Governo.

O relatório da Análise das Causas do Incêndios Florestais (2003-2013) do ICNF (Instituto de Conservação da Natureza e Florestas) revela que os comportamentos negligentes são os responsáveis pelo maior número de ocorrências de incêndios com causa apurada – 2% são natural (trovoadas, por exemplo), 42% intencional e 56% negligentes.

Os dados actuais referem que se registaram este ano, até final de Julho, mais 7% de ocorrências entre incêndios florestais e fogachos (< 1 hectare) do que na década anterior. Por outro lado, os €80 milhões gastos em 2015 no combate a incêndios dariam para plantar pelo menos 20 mil hectares de várias espécies de carvalhos e outras folhosas autóctones menos combustíveis, que ajudariam a travar a progressão dos incêndios.

Segundo a Quercus, existem várias causas para a perene situação dramática dos incêndios em Portugal. Este ano, por exemplo, ela terá sido agravada pelo novo regime de arborização aprovado pelo Governo. “[O novo regime] é indutor do desordenamento, da expansão dos eucaliptais e da propagação dos incêndios florestais com elevado risco para pessoas e bens, o que associado ao atraso das medidas florestais do Plano de Desenvolvimento Rural para fomento da floresta portuguesa, revela um cenário preocupante”, explica a organização não-governamental em comunicado.

A Quercus já tinha alertado para o “inexplicável atraso” das medidas florestais do PDR 2020, que está a comprometer o financiamento e consequentemente as acções preventivas de defesa da floresta contra incêndios, com muitas áreas em que as faixas de gestão de combustível, como os aceiros que não estão a ser intervencionados, potenciando a propagação de incêndios e ameaçando a sustentabilidade da floresta portuguesa.

Ainda de acordo com a ONG, existem três grandes temas que poderão estar indirectamente ligados ao actual período de incêndios em Portugal.

1.ICNF não constituiu equipas do Grupo de Análise e Uso do Fogo

“A Directiva Operacional Nacional do Dispositivo Especial de Combate a Incêndios Florestais (DECIF) deste ano previa a integração de seis equipas de análise e uso do fogo para apoio técnico à decisão no combate aos grandes incêndios. Contudo o ICNF – Instituto de Conservação da Natureza e Florestas não as constituiu, situação incompreensível que deve ser corrigida prontamente, mas que é reveladora da falta de coordenação entre as autoridades responsáveis pelo planeamento, prevenção e combate aos incêndios.”

2.Autoridade Nacional de Protecção Civil reduz acesso a informação

“A Autoridade Nacional de Protecção Civil retirou este Verão o acesso à informação da situação operacional no site www.prociv.pt, nomeadamente ao nível da localização cartográfica dos incêndios, como acontecia anteriormente, constituindo uma informação útil para diversas entidades e cidadãos terem conhecimento dos locais de origem dos incêndios, para que pudessem tomar medidas de protecção.

3.Governo retira incêndios das prioridades de investigação criminal

“A nova Lei-Quadro da Política Criminal (Lei n.º 72/2015, de 20 de Julho), proposta pelo Governo e aprovada na Assembleia da República no passado dia 19 de Junho, retirou os incêndios florestais das prioridades de investigação criminal até 2017, situação que consideramos inaceitável. Todos os incêndios devem ser investigados para melhor apuramento das causas, permitindo dar orientações para estratégia de prevenção e combate ao flagelo e o próximo Governo deve reavaliar prioridades.”

 

Aprobado el Proyecto de Modificación de la Ley de Montes

 

MontesEl Consejo de Ministros, en su primera reunión de estse año 2015  el Viernes, 9 de Enero, aprobó  el Proyecto de modificación de la Ley de Montes, a propuesta del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente cuyo objetivo es mejorar la gestión para contribuir a la conservación de la biodiversidad, la prevención de los incendios forestales, la lucha contra el cambio climático, y el aprovechamiento económico de los montes.

Esta mejora de la gestión se conseguirá mediante los siguientes aspectos:

 

  1. CLASIFICACIÓN DE LOS MONTES

El Proyecto de Ley clarifica la clasificación de los montes, dividiéndolos en 4 categorías, lo que facilita su tratamiento y organización y la determinación del tipo de gestión más adecuado a su naturaleza.

De esta forma la clasificación se ha establecido siguiendo dos criterios. Por una parte, según la titularidad, los montes pueden ser públicos o privados; y según desempeñen un servicio público, (que es lo que condiciona que un monte tenga que cumplir unos requisitos de gestión), se diferencian los montes afectados, o no afectados por un interés general.

Los montes que cumplen una función de interés general, si son públicos, integran el Dominio Público Forestal, y pueden ser Montes de Utilidad Pública, montes comunales u otros que hayan sido afectados a un uso o servicio público.

Si son privados y cumplen una función de interés general, se declaran protectores, que se redefinen como aquellos montes privados que cumplen alguna de las condiciones que se exige a los montes públicos para declararse de utilidad pública. Esto significa que se amplía el concepto vigente.

Por otra parte, los montes que no cumplen esa función de interés general, si son públicos, son los montes patrimoniales y, si son privados, son los montes particulares o el monte vecinal en mano común.

 

2.     SIMPLIFICACIÓN DE LOS INSTRUMENTOS DE GESTIÓN. MODELOS TÉCNICOS DE GESTIÓN

En materia de gestión, se establece la posibilidad de que las Comunidades Autónomas aprueben unos modelos técnicos de gestión, a los que se pueden adherir voluntariamente los propietarios forestales que cumplan con las condiciones que marquen las autoridades autonómicas competentes, considerándose estos montes ordenados. De este modo, se simplifican los procedimientos actualmente vigentes y se eliminan los costes asociados.

 

 

3.     REGULACIÓN MÁS EXTENSA DE LOS MONTES DE SOCIOS Y  CREACIÓN DE LAS SOCIEDADES FORESTALES

Por otra parte, y con el objetivo de mejorar la gestión de los montes de socios, (entendiendo como tales aquellos montes en proindiviso en los que alguno de los copropietarios no están identificados), se introduce una mayor regulación en el texto de la ley. Para ello, se regula la creación de la junta gestora y sus funciones.

Estos montes representan en España alrededor de 1,5 millones de hectáreas, por lo que promover la mejora de su gestión coadyuvará a la consecución de los objetivos perseguidos por esta Ley.

En este mismo sentido, y con ánimo de promover la agrupación de los montes a efectos de gestión, se  definen las Sociedades Forestales, que serán creadas por iniciativa de los propietarios forestales como instrumentos de gestión agrupada sin pérdida de la titularidad, lo que permitirá poder aplicar economías de escala.

A este respecto, el Proyecto de Ley define la Sociedad Forestal como la agrupación de propietarios de parcelas susceptibles de aprovechamiento forestal, que ceden únicamente los derechos de gestión y aprovechamiento forestal a la sociedad, de forma indefinida o por plazo cierto igual o superior a veinte años. También podrán pertenecer a la sociedad otras personas físicas o jurídicas que no sean titulares, siempre y cuando su participación no supere el 49 por ciento de las cuotas sociales.

Estas sociedades tendrán como único objeto social la explotación y aprovechamiento en común de terrenos forestales cuyo uso se cede a la sociedad, para realizarlo mediante una gestión forestal sostenible. Las sociedades, por tanto, operarán bajo la forma jurídica de sociedad de responsabilidad limitada u otras de aplicación. Se establece que, en caso de transmisión de parcelas, se presumirá, salvo pacto contrario, la subrogación automática de la posición de socio del nuevo titular.

Las Comunidades Autónomas determinarán, en el ámbito de sus competencias, los requisitos adicionales que deberán cumplir estas sociedades, el nombre que tendrán y los incentivos de que disfrutarán.

 

4.     MEJORA DE LA TIPIFICACIÓN DE LAS INFRACCIONES Y DE LA CLASIFICACIÓN DE LAS SANCIONES

Asimismo, en este Proyecto se incorpora la tipificación de las infracciones y sanciones correspondientes a los incumplimientos previstos en la legislación comunitaria, en materia de lucha contra la tala ilegal y la comercialización ilegal de la madera.

Igualmente, se mejora la clasificación de las sanciones para tener en cuenta como factor de ponderación de la gravedad de la sanción no sólo el tiempo que tarda el daño causado en recuperase sino también el coste económico de su reparación.

 

5.     BASES  DE UNA ESTRATEGIA NACIONAL DE GESTIÓN CINEGÉTICA

En el proyecto aprobado también se sientan las bases para la elaboración y adopción de una Estrategia Nacional de Gestión Cinegética, en colaboración con las CCAA, así como un registro nacional de infractores de caza y pesca, que facilitará la implantación del mecanismo de reconocimiento mutuo de licencias de caza entre Comunidades Autónomas.

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, con la participación de las Comunidades Autónomas, elaborará una Estrategia Nacional de Gestión Cinegética que constituya el marco orientativo y de coordinación para la ordenación a escala nacional del aprovechamiento cinegético. Será aprobada por la Conferencia Sectorial de Agricultura y Desarrollo Rural.

En relación con la creación, a efectos informativos, del Registro Español de Infractores de Caza y Pesca, el proyecto de Ley contempla el envío, por parte de las Comunidades Autónomas al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, de la información relativa a los asientos que se produzcan en sus correspondientes registros de infractores de caza y pesca.

Así, se incluirá la información relativa a la suspensión y extinción de validez de las licencias, en particular la derivada de infracciones penales y de un procedimiento sancionador, de acuerdo con lo establecido la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal. La existencia de este registro facilitará la implantación del mecanismo de reconocimiento mutuo de licencias de caza entre CCAA.

Fuente: www,magrama.gob.es

Bosques contra la fibromalgia

bosquesfibromalgiaContaba el desaparecido premio Nobel José Saramago que su abuelo, antes de morir, fue a despedirse de los árboles del huerto dándoles un abrazo mientras lloraba, porque sabía que no los volvería a ver nunca más. El escritor no precisó si el gesto de su familiar era de pena o de agradecimiento, aunque es posible que fuera por ambas razones. En los últimos meses, miembros de la Associació de la Fatiga Crònica i la Fibromiàlgia de la Garrotxa también se han abrazado a los árboles centenarios que pueblan el bosque de Can Serra, situado al lado de Olot, y si han derramado alguna lágrima durante esa especie de comunión con la naturaleza ha sido por gratitud, ya que estos gigantes vegetales han tenido un papel clave en la mejoría de su enfermedad.

El doctor Secundino López-Pousa, coordinador del servicio de Neurología de los hospitales Josep Trueta de Girona y Santa Caterina de Salt, presentó ayer los resultados preliminares de un ensayo clínico realizado por profesionales de estos centros en colaboración con la Universitat de Girona para estudiar el efecto de los bosques maduros (aquellos que tienen más de cien años y no han sufrido modificaciones recientes por la acción humana) sobre los enfermos de fibromialgia. Un estudio que ha dado unos resultados positivos y esperanzadores a la hora de hacer frente a la dolencia.

 

LOS BENEFICIOS CONOCIDOS

Los beneficios de los llamados bosques terapéuticos o sanadores son conocidos desde hace tiempo en Japón, Corea del Sur, Canadá, EEUU o Alemania. «En esos países se han estudiado las diferencias que hay entre las personas que acuden habitualmente a pasear por bosques maduros y la gente que solo vive en la ciudad. Nosotros hemos querido dar un paso más y hemos querido probar si con una enfermedad como la fibromialgia, que tiene una prevalencia muy alta y para la que solo hay tratamiento sintomático, se podría tener un beneficio terapéutico», explicó el doctor.

Para llevar a cabo la prueba se escogieron al azar dos grupos formados por voluntarias de la asociación. Una quincena de ellas pasearon regularmente por un bosque nuevo, con un arbolado de entre 5 y 35 años de edad, durante un periodo de 15 días. Otro grupo similar hizo lo mismo, pero en este caso los paseos se realizaron en el bosque de Can Serra, con un arbolado irregular de más de un siglo.

«Una vez que una persona camina unos 10 o 15 minutos por un bosque, disminuye la frecuencia cardiaca y la presión arterial. El sistema simpático del organismo reduce su actividad. Al mismo tiempo se producen acciones cardiovasculares, porque algunas sustancias, como endotelinas y citocinas, también se modifican. Además, aumentan las sustancias de inhibición sobre las células cancerígenas y aumenta la respuesta inmune», afirmó el responsable del estudio.

MEJORA SUSTANCIAL

Estos beneficios en los sistemas nervioso, circulatorio e inmunológico, que ya eran conocidos, se produjeron en ambos grupos. La diferencia que se ha encontrado es que, cuando se estudiaron las personas que pasearon por el bosque joven, los síntomas de la enfermedad que presentaban el primer y el último día eran prácticamente los mismos. Solo habían mejorado un poco. Pero cuando se analizó el grupo que había acudido al bosque maduro se comprobó que había mejorado «de forma significativa», en una disminución del dolor y de las noches de insomnio y en un aumento de los días de bienestar. Es decir, habían mejorado en los principales síntomas de la dolencia.

El doctor López-Pousa explicó que estos efectos benéficos se atribuyen a la inhalación de las sustancias aromáticas que desprenden los hongos, los aceites y las resinas de los bosques. «Estas sustancias son mediadores cerebrales, porque aumentan la serotonina y regulan la noradrelanina. Hay que pensar que el 80% de la farmacología actual proviene de los bosques. La propia penicilina es un hongo y en los bosques centenarios hay un equilibrio biológico entre las plantas, las bacterias y los animales», insistió. Su intención es extender ahora este estudio pionero a niños con déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y a personas con trastorno autista, ya que está demostrado que muchos de ellos mejoran cuando van al campo.

 

Fina González, presidenta de la Associació de la Fatiga Crònica i la Fibromiàlgia de la Garrotxa, y otras dos miembros de la entidad que han participado en el estudio se mostraron ayer exultantes. «Hemos disfrutado mucho con esta experiencia, porque hemos descubierto otra manera de tratar la enfermedad. Estamos tan convencidas de los buenos resultados de estos paseos que hemos decidido seguir haciéndolos por nuestra cuenta, y si hace falta vendremos en invierno con gorro y bufanda», aseguraron.

González reconoció que las principales mejoras que habían notado las personas que pasearon por los bosques maduros era una disminución del dolor y de los días de insomnio. Por eso recomienda este tratamiento a todos los afectados y a todos los enfermos.

La pauta del estudio era pasear tranquilamente tres veces a la semana por 1,2 kilómetros de bosque durante 15 días, pero ellas la complementaron con intensos abrazos a los troncos. «Ha sido una iniciativa nuestra, porque dicen que, cuando te abrazas a un árbol y te concentras, sientes su energía. Además de que estás muy cerca de él para aspirar todos esos hongos y aceites que dice el doctor, es un momento en el que estás contigo mismo y conectas con la naturaleza», argumentó.

Fuente: bosquesfibromalgia

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