Guía metodológica para la valoración de repercusiones de las instalaciones solares sobre especies de avifauna esteparias (Miteco)

En el contexto del Cambio Climático, el Marco 2030 de Energía y Clima de la Unión Europea plantea objetivos ambiciosos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de hasta el 40% para el año 2030 de cara a una descarbonización progresiva en el tercer cuarto de siglo. Estos compromisos comunitarios conllevan inevitablemente un importante desarrollo de instalaciones energéticas renovables en el territorio español. Así, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) prevé duplicar la energía procedente de fuentes renovables en la próxima década. Para alcanzar estos objetivos, la energía solar debe incrementar de manera muy importante su potencia instalada.

 

 

La instalación de plantas de energía solar se encuentra actualmente en una fase de desarrollo creciente, tanto en número como en tamaño, en aras del cumplimiento de los compromisos nacionales e internacionales adquiridos por España en materia de energías renovables. Este gran impulso tiene como consecuencia que esté previsto que se multiplique notablemente la presencia de plantas de energía solar fotovoltaica y termosolar en el territorio. Aunque el desarrollo de las energías renovables es necesario por sus innegables beneficios medioambientales, en especial
en relación con el cumplimiento de los compromisos internacionales adquiridos en materia de cambio climático al constituir una fuente energética que no supone un incremento de las emisiones
de gases de efecto invernadero a la atmósfera, no es menos cierto que su establecimiento masivo en el territorio puede generar importantes impactos sobre la biodiversidad.
Dadas las características territoriales de la península Ibérica y los requerimientos a la hora de seleccionar el terreno adecuado para la ubicación de estas plantas, la localización de estas
instalaciones se está focalizando en el medio agrario, afectando a los hábitats utilizados por las aves esteparias. Estas comunidades de aves se encuentran actualmente en una situación muy
preocupante, con importantes declives poblacionales en los últimos años, y se considera uno de los grupos más amenazados a escala nacional, como lo atestiguan numerosas publicaciones
científicas (Giralt, D. et al. 2018), los informes elaborados por España sobre la aplicación de la Directiva 2009/147/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de noviembre de 2009,
relativa a la conservación de las aves silvestres, para la que se recopila, con periodicidad sexenal, la tendencia de las especies de aves silvestres, o los datos obtenidos a través de programas de
seguimiento de aves comunes por la Sociedad Española de Ornitología, SEO/Birdlife (https://www.seo.org/resultados-seguimiento-de-aves).
Las afecciones más conocidas de las plantas solares fotovoltaicas son la destrucción y alteración de los hábitats por ocupación directa de grandes extensiones de terreno (Turney & Fthanakis,
2011) y la fragmentación de los mismos, debido a la propia instalación, pero también al vallado perimetral que la bordea y a las instalaciones accesorias necesarias (carriles de acceso, tendidos
eléctricos, etc.). Algunos estudios demuestran que la pérdida de hábitat en especies esteparias genera un efecto negativo que puede condicionar sus poblaciones, como apuntan los trabajos de
Morales et al., en 2005 en el caso del sisón (Tetrax tetrax), así como en el caso de la avutarda (Otis tarda), donde se ha comprobado la disminución poblacional y la pérdida de hábitat en el
entorno de nuevas infraestructuras (Torres et al., 2012). Además, la necesidad de evacuar la energía generada mediante tendidos eléctricos aéreos conlleva riesgos para la avifauna, por
electrocución y colisión, siendo considerado este último, como la mayor causa de mortalidad para muchas especies de avifauna (Marques et al., 2020). En particular, la colisión contra líneas
eléctricas es la principal causa de mortalidad no natural de la avutarda, llegando a afectar al comportamiento y dinámica poblacional de la misma (Barrientos et al., 2012, Palacín et al., 2017).
Algunos estudios también han concluido que existe riesgo de colisión con los propios panelessolares y colisiones y quemaduras en las torres de concentración de las plantas termosolares
(Kagan et al., 2014).
Por otra parte, las instalaciones fotovoltaicas pueden generar un efecto rechazo sobre las aves, tanto durante las obras, como por la emisión de ruidos o el aumento del trasiego de vehículos y
personas durante la fase de funcionamiento. También se ha estudiado el efecto de las infraestructuras sobre la selección a una escala macropaisajística de las zonas de reproducción o invernada de algunas especies ligadas a medios agrarios o pseudoesteparios. Así, por ejemplo, el trabajo de Silva et al., en 2010, señala que la presencia de tendidos eléctricos a menos de 2.000 metros de áreas de reproducción de sisón, puede alterar las densidades de machos, hecho que puede repetirse durante el periodo invernal con un mayor alcance, ya que los movimientos que realizan los individuos durante la invernada son más largos. Algunos trabajos similares, han dado resultados análogos para la alondra ricotí (Chersophilus duponti), habiéndose detectado un aumento en la tasa de desaparición de las poblaciones que se encuentran a menos de 4,5 km de distancia de una planta eólica (GómezCatasús et al., 2018).
Teniendo en cuenta, además, que existen grandes extensiones de hábitat de estas especies fuera de espacios protegidos (Suárez-Seoane et al., 2002) y que, en su mayoría no constituyen hábitats
de interés comunitario (sembrados, barbechos, eriales, rastrojeras, etc.), se pueden dar situaciones de vulnerabilidad de zonas importantes para las especies mencionadas frente a la
instalación de plantas fotovoltaicas o termosolares.
Todos los aspectos referidos justifican que desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico se elabore esta guía metodológica para establecer recomendaciones generales
aplicables a la compatibilización del desarrollo de esta tecnología y la conservación de la biodiversidad, atendiendo especialmente a las especies que se encuentran más amenazadas y que, por ello, están en régimen de protección especial en España. En estos medios, dichas especies son fundamentalmente aves, y por ello son consideradas de forma prioritaria en esta
guía.
Esta guía metodológica propone la información que se debería recabar (tanto en gabinete como en campo) para poder valorar el impacto de las instalaciones de energía solar respecto a la
conservación de las aves silvestres que habitan de manera exclusiva o preferente medios agrarios
o espacios dominados por hábitats pseudoesteparios. Se considera que el análisis debe ser más profundo para aquellas especies que han sido incluidas en el Catálogo Español de Especies
Amenazadas (cuyo contenido fue desarrollado a través del Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero, para el desarrollo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial
y del Catálogo Español de Especies Amenazadas), de las que además, se han constatado importantes declives poblacionales en la última década; es el caso del aguilucho cenizo (Circus
pygargus), el sisón común (Tetrax tetrax), la ganga ibérica (Pterocles alchata), la ganga ortega (Pterocles orientalis) y la alondra ricotí o de Dupont (Chersophilus duponti). También cabe
destacar la presencia en las Islas Canarias de la hubara (Chlamydotis undulata), el corredor sahariano (Cursorius cursor) y de la subespecie endémica isleña de alcaraván (Burhinus
oedicnemus ssp. distinctus). Pero también se deberán considerar en la evaluación aquellas especies protegidas por la correspondiente legislación autonómica o especies que cuentan con
importantes poblaciones en el territorio español, constituyendo amplios porcentajes del total europeo, como sucede con la avutarda (Otis tarda), el alcaraván (Burhinus oedicnemus), el
aguilucho pálido (Circus cyaneus), el cernícalo primilla (Falco naumanni) o muchas especies de aves paseriformes de la familia de los aláudidos.
Este documento también propone unos criterios básicos para valorar la compatibilidad de la ubicación de instalaciones fotovoltaicas y termosolares con la conservación de especies de aves
esteparias. Se incluye asimismo una serie de propuestas generales acerca de la aplicación de medidas preventivas, correctoras y compensatorias que pudieran ser necesarias para abordar con
garantías los correspondientes procedimientos de evaluación de impacto ambiental.

Con todo, esta guía metodológica pretende poner el foco en la necesidad de mantener las comunidades de aves esteparias en buen estado de conservación como parte indispensable de
nuestro patrimonio natural, así como para el cumplimiento de la normativa ambiental a escala regional, estatal y comunitaria, y su compatibilidad con el desarrollo de esta fuente de energía
renovable. Se abordan a continuación las diferentes etapas que idealmente deberían seguirse tanto para la redacción de proyectos en esta materia como para afrontar su evaluación desde el
punto de vista ambiental.

Guía Miteco

El nuevo informe de la Comisión Europea sobre el estado de la naturaleza en Europa: no menos del 81 % de los hábitats protegidos se encuentran en mal estado.

 

La degradación de las especies y los hábitats protegidos sigue avanzando, principalmente a causa de la agricultura intensiva, la urbanización, las actividades silvícolas no sostenibles y los cambios en los hábitats de agua dulce. La contaminación del aire, el agua y el suelo también afecta a los hábitats, al igual que el cambio climático, la sobreexplotación de los animales mediante actividades de aprovechamiento ilegal y la caza y la pesca insostenibles. Si no se le pone freno, esta degradación conducirá inevitablemente a la continua erosión de nuestra biodiversidad y de los servicios vitales que esta presta, con el consiguiente peligro para la salud y la prosperidad humanas.

El informe subraya la clara necesidad de actuar si queremos tener alguna posibilidad de situar la biodiversidad de Europa en la senda de la recuperación de aquí a 2030, conforme a lo previsto en la Estrategia de la UE sobre Biodiversidad. Será esencial, con ese fin, lograr en su totalidad los objetivos y las metas que se proponen tanto en dicha Estrategia como en la Estrategia «de la granja a la mesa» .

La evaluación, basada en un informe técnico de la Agencia Europea de Medio Ambiente más detallado, pone de manifiesto que, si bien muchas especies y hábitats protegidos están consiguiendo resistir pese a la fuerte presión a la que se hallan sometidos, la mayor parte de ellos se encuentran en un estado deficiente o malo en la UE, y algunos de ellos presentan una tendencia continua de deterioro.

Por lo que respecta a las especies, siguen en declive las aves que tienen una estrecha relación con la agricultura; los peces de agua dulce presentan la proporción más elevada (38 %) de mal estado de conservación, debido principalmente a los cambios en las masas y el caudal de las aguas y a las instalaciones hidroeléctricas. Solo el 15 % de los hábitats se encuentra en buen estado. La restauración de las turberas y otros humedales puede aportar beneficios para la naturaleza, pero también contribuir significativamente a la lucha contra el cambio climático y crear oportunidades de empleo en las zonas rurales y periféricas.

El informe muestra también que las medidas de conservación específicas dan resultados. El lince ibérico, el reno de bosque y la nutria, animales que han sido objeto de importantes proyectos de conservación, se están recuperando. Las iniciativas llevadas a cabo en el marco del programa LIFE de la UE, los regímenes agroambientales específicos de la política agrícola común y la red Natura 2000, con sus 27 000 lugares, siguen teniendo una influencia benéfica, pero ese efecto debe ampliarse considerablemente. 

Virginijus Sinkevičius, comisario de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, ha declarado lo siguiente: «Esta evaluación del estado de conservación de la naturaleza representa el chequeo de la salud de la naturaleza más completo que jamás se ha realizado en la UE. Muestra muy claramente, una vez más, que estamos perdiendo nuestro sistema clave de soporte vital. En la Unión, no menos del 81 % de los hábitats protegidos se encuentran en mal estado. Hemos de llevar urgentemente a la práctica los compromisos de la nueva Estrategia de la UE sobre a Biodiversidad para invertir este declive en interés de la naturaleza, las personas, el clima y la economía».

Hans Bruyninckx, director ejecutivo de la Agencia Europea de Medio Ambiente, ha declarado: «Nuestra evaluación muestra que para salvaguardar la salud y la resiliencia de la naturaleza de Europa, así como el bienestar de las personas, se requieren cambios fundamentales en nuestra manera de producir y consumir alimentos, gestionar y utilizar los bosques y construir ciudades. Estos esfuerzos deben ir acompañados de una mejor aplicación y un mayor control del cumplimiento de las políticas de conservación, un enfoque en la restauración de la naturaleza y una acción por el clima cada vez más ambiciosa, sobre todo en los sectores del transporte y la energía».

Contexto

Cada seis años, los Estados miembros de la UE presentan un informe sobre el estado y las tendencias de conservación de las especies y los tipos de hábitats protegidos por las Directivas europeas. El actual ciclo de presentación de informes es el ejercicio de recogida de datos sobre el estado de la naturaleza europea más amplio y completo que jamás se ha realizado. El informe ofrece un análisis de los datos sobre el estado y las tendencias de todas las especies de aves silvestres presentes en la UE (460 especies), 233 tipos de hábitats y aproximadamente otras 1 400 especies de plantas y animales silvestres de interés europeo.

Estos conocimientos guiarán la acción de la UE en materia de biodiversidad en los próximos años y proporcionarán una base de referencia esencial para supervisar los avances realizados hacia la consecución de los objetivos de la nueva Estrategia de la UE sobre Biodiversidad de aquí a 2030. 

Fuente: European Commission

Estado de la naturaleza en Europa: luces y sombras

 

Estado de la naturaleza: La evaluación de mayor alcance de la historia muestra un panorama desigual de los hábitats y especies de Europa

NatureEU

 

La Comisión Europa ha adoptado un nuevo informe que proporciona el panorama más completo sobre el estado de la naturaleza en la UE. Las conclusiones indican que el estado de la mayoría de las especies de aves es seguro y que el de algunas especies y hábitats está mejorando. Una serie de medidas específicas de conservación han obtenido muy buenos resultados, pero es preciso realizar un esfuerzo mucho mayor para mejorar la situación de forma significativa.

 

 

El comisario de Medio Ambiente, Asuntos Marítimos y Pesca, Karmenu Vella, ha declarado lo siguiente: «Este informe es significativo y oportuno. Por un lado, muestra un panorama global desigual, pero, por otro, pone claramente de manifiesto que los esfuerzos por mejorar los ecosistemas vulnerables pueden ser extraordinariamente eficaces. También destaca la magnitud de los problemas que quedan por resolver. Es preciso que solucionemos esos problemas, ya que la salud de los europeos y la de nuestra economía dependen de la salud de la naturaleza».

 

El informe es la primera evaluación que engloba tanto a la Directiva de Hábitats como a la Directiva de Aves, y es el resultado de una colaboración sin precedentes entre los Estados miembros en materia de recogida de datos y evaluación de la naturaleza durante el período 2007-2012.

Por lo que se refiere a las aves, el informe llega a la conclusión de que más de la mitad de todas las especies de aves silvestres evaluadas (el 52 %) presenta un estado seguro. No obstante, en torno al 17 % de las especies siguen estando amenazadas y otro 15 %, casi amenazadas, en declive o empobrecidas. Esto ocurre en el caso de especies, antes comunes, de hábitats agrícolas tales como la alondra común (Alauda arvensis) y la aguja colinegra (Limosa limosa).

En cuanto a otras especies protegidas en virtud de la Directiva de Hábitats, la evaluación del estado de casi una cuarta parte (el 23 %) ha sido favorable. No obstante, más de la mitad (el 60 %) se encuentran todavía en un estado desfavorable (el 42 % en estado desfavorable-inadecuado y el 18 % desfavorable-malo). Las praderas, los humedales y los hábitats de dunas suscitan una preocupación particular.

 

Estado de hábitats y especies de la UE

 

Estado poblacional

(2008-2012)

AVES

 

 

Estado de conservación

(2007-2012)

ESPECIES

 

HÁBITATS

 

Seguro

52 %

 

Favorable

23 %

16 %

Casi amenazado, en declive o empobrecido

15 %

 

Desfavorable-inadecuado

42 %

47 %

Amenazado

17 %

 

Desfavorable-malo

18 %

30 %

Desconocido o no evaluado

16 %

 

Desconocido

17 %

7 %

 

En su conjunto, los tipos de hábitats presentan un estado de conservación y unas tendencias peores que los de las especies, ya que solo en el 16 % de las evaluaciones de hábitats se obtuvo un resultado favorable. El estado de la inmensa mayoría de los hábitats es desfavorable, con un 47 % de los casos en que las evaluaciones arrojaron el resultado de desfavorable-inadecuado y un 30 %, de desfavorable-malo.

Las principales amenazas para los hábitats son determinadas prácticas agrícolas (como la modificación de las prácticas de cultivo, el sobrepastoreo, el abandono de sistemas de pastoreo, la fertilización y los plaguicidas), así como la modificación de las condiciones naturales provocada por las actividades humanas (principalmente por cambios hidrológicos).

El informe también presenta los éxitos logrados gracias a una serie de medidas de conservación específicas dirigidas por la UE. El quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) y la malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala) cuentan con planes de acción específicos de la Unión y se han beneficiado del fondo LIFE de la UE, gracias a lo cual su población ha aumentado de forma espectacular. La Red Natura 2000 de espacios protegidos, que ocupa el 18 % del territorio de la Unión y es la mayor red de zonas protegidas del mundo, también ha tenido una gran influencia positiva sobre el estado de conservación de especies y tipos de hábitats.

 

 

Contextopájaro

Cada seis años, los Estados miembros presentan un informe sobre el estado de conservación de las especies y tipos de hábitats protegidos en virtud de las Directivas de la UE. El informe engloba a todas las especies de aves silvestres (unas 240), a más de 231 tipos de hábitats y a otras 1 200 especies de interés para la UE. Este informe sobre el estado de la naturaleza en la UE se basa en un informe técnico más detallado elaborado por la Agencia Europea de Medio Ambiente, que también contiene los datos concretos de cada país. Los informes se utilizarán para la próxima revisión intermedia de la Estrategia sobre la Biodiversidad de la UE. Las conclusiones del informe también contribuirán al «chequeo» en curso de las aves y los hábitats, que forma parte de un ejercicio más amplio de balance de la legislación de la UE para comprobar si cumple su propósito.

 

Para más información:

Estado de la naturaleza en la UE. Informe de la Comisión: http://ec.europa.eu/environment/nature/index_en.htm

Sitio web de la DG Medio Ambiente: http://ec.europa.eu/environment/nature/index_en.htm ,http://ec.europa.eu/environment/nature/info/pubs/directives_en.htm

Estado de la naturaleza en la UE. Informe técnico de la AEMA: http://www.eea.europa.eu/publications/state-of-nature-in-the-eu/ ,http://www.eea.europa.eu/highlights/state-of-nature-in-the

Herramienta para observar el estado y las tendencias de hábitats y especies (AEMA): http://art17.eionet.europa.eu/article17/reports2012/ , http://bd.eionet.europa.eu/article12/

 

 

 
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